Amada

Año: 1983

País: Cuba

Género: Ficción

Formato: 35 mm

Tiempo: 105’

Color: Color

Productora: ICAIC

Producción: José Ramón Pérez

Dirección: Humberto Solás, Nelson Rodríguez

Guión: Nelson Rodríguez con la colaboración de Humberto Solás

Fotografía: Livio Delgado

Edición: Nelson Rodríguez

Sonido: Carlos Fernández, Héctor Cabrera

Efectos sonoros: Benito Amaro

Música: Leo Brouwer, Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Manuel Duchesne Cuzán

Iluminación: Carmelo Ruiz

Efectos especiales: Ángel Benítez

Trucaje: Eusebio Ortiz, Jorge Pucheux

Director asistente: Mayra Segura

Asistente de dirección: Ana Rodríguez

Escenografía: Pedro García-Espinosa

Ambientación: Héctor Ramírez, Andrés Castañeda Marrero

Diseño de vestuario: Derubín Jácome

Vestuario: Violeta Cooper, Elsa Mustelier

Maquillaje: Magaly Pompa, Lisette Revilla

Reparto: Eslinda Núñez, César Évora, Silvia Planas, Andrés Hernández, Oneida Hernández, Gerardo Riveron, Mónica Guffanti, Georgina Almanza, Elio Mesa, Fela Jar


Sinopsis

Basada en la novela La esfinge, de Miguel del Carrión. La Habana, 1914. Comienza la I Guerra Mundial y en Cuba se viven días de zozobra y frustración. Surge un amor apasionado entre Amada, joven burguesa, casada y conservadora y su primo Marcial, joven inconforme que tratará de arrancarla inútilmente de un mundo decadente que ya carece de significado.


Declaraciones del director Humberto Solás

“Amada es una historia de amor, fundamentalmente. A través de ella intentamos dar la temperatura de una época de frustración, un momento en que las fuerzas populares no se han recuperado con la envergadura de los años veinte, luego de una guerra de independencia que la intervención norteamericana mediatiza.

(…)

Esta experiencia ha sido muy reveladora: nunca antes había hecho una película tan sencilla, con tal posibilidad de sosiego en pleno trabajo creador


Comentario crítico

“Solás escogió esta historia y le entregó vida a sus personajes, mostrándolos con toda la complejidad sicológica que en el cine de este realizador ya no sorprende. Él sabe remitirse a los móviles que impulsan a sus héroes. Como pocos, crea ese necesario nexo actor-personaje de forma en que se pueden abarcar todas las posibilidades dramáticas por cada miembro del elenco.

No es casual entonces que el “fuerte” de esta cinta radique en la dirección actoral, concretada en un estilo que define una manera de decir a través de voces susurrantes, rostros bañados por el llanto y grandes desgarramientos en los momentos climáticos, enfatizados por reiterados primeros planos. Con estas armas se mueve el reparto encabezado por Eslinda Núñez y César Évora en la asfixiante casa del Cerro.

Pero Amada se resiente en algo observado desde su inicio: el traslado de la novela a la pantalla. Sabido es que el cine constituye un medio expresivo con leyes propias que lo diferencian de la narrativa. El cine, al tomar de la literatura su punto de partida, se le plantea la encrucijada de contar una historia prescindiendo de todos los recursos poéticos y de sintaxis propios del lenguaje literario.

Para ello, debe sustituirlos por elementos plásticos y sonoros, que apoyados en el trabajo del actor, conforman la reinterpretación de la realidad literaria, de una realidad que, además, tiene que resolverse en el limitado marco del cuadro cinematográfico. No basta – y es el caso de Amada– la reproducción fiel de todos los elementos que un escritor describe en sus páginas, para poder contar la historia en imágenes de cine.

La novela inconclusa de Carrión muestra una trama apasionante que, publicada en su época, hubiera resultado un detonador. Sin estar a la altura de Las impuras o de Las honradas, La esfinge constituye otro alegato a favor del divorcio y de la emancipación femenina. Sin embargo, el vuelo que pudo tener el tema, se ve frenado por un localismo que le resta universalidad al conflicto y sus personajes. Se repiten fórmulas ya probadas en las novelas mayores de este autor y las angustias de sus héroes, enredados en intrigas, acercan la novela al estilo folletinesco tan propio de la época que narra.

La propia denuncia de la situación de la mujer, aspecto constante en la obra de Carrión, se limita a criticar la educación religiosa transmitida por generaciones, sin ahondar en las verdaderas causas de esta discriminación, admitida de cierta manera, como un designio fatal. Amada remite a un conflicto lejano en tiempo y concepciones al hombre de hoy.

Si bien está presente el sensualismo y el espíritu de autorrepresión de sus personajes, la película también hereda, sin intenciones renovadoras, la tendencia folletinesca señalada, que se aprecia, entre otros aspectos, en los diálogos epistolares extraídos del original, y en el propio lenguaje de los personajes, que limitan la actualización de la historia.

Por otra parte, el argumento de Amada no explora las condiciones contextuales, o cuando lo intenta, lo hace con un didactismo que subestima la acción para concentrarse en un verbalismo que conspira contra la dinámica y la fluidez de la trama. Las alusiones a los precios del azúcar y la propia inclusión de la huelga de hambre resultan añadidos que no aportan en tanto no se integran coherentemente.

Así, al pretender resumir el entorno social en el último plano de la cinta, el cartel final que lo expresa conspira contra el acabado de la obra. En suma: faltó a sus creadores la habilidad para profundizar en las esencias y descubrir esa temperatura de la época de frustración”. (Arturo Arias Polo)


Premios

Premio de actuación a Eslinda Núñez (otorgado por el público). Festival de Cine de Huelva, España.

Premio de actuación a Eslinda Núñez, Sección de Artes Escénicas de la UNEAC, La Habana, Cuba// Premio a la mejor fotografía, Festival Nacional UNEAC de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, La Habana, Cuba.


Bibliografía

Amada. Revista Bohemia 75 (34): 24- 25; 26 ag. ’83 (Entrevista con Humberto Solás)

Ángel Rivero. Amada y Laura: mujeres de dos épocas. Revolución y Cultura (2): 50-53; feb ’84, ilus (Paralelo crítico entre los filmes Habanera y Amada)

Enrique Valdés Pérez. Amada. Revista Bohemia 76 (32): 22; 10 ago ‘84

Guillermo Suárez Bernal. Amada. Revista Verde Olivo 25 (28): 60; 19 jul ’84

Oscar Valdés. Amada: la mujer víctima. Revista Cine Cubano (110): 84-85; ’84

Rufo Caballero, Joel del Río. No hay cine adulto sin herejía sistemática. Revista Temas 3; Jul-Sept ’95, p 105.

Rufo Caballero. Implosión en la catedral. Cine Cubano Nro. 141, p 78. 79 (Panorámica de la obra de Solás)

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