Año Nuevo

Año: 1962

País: Cuba

Género: Ficción

Formato: 35 mm

Color: Blanco y negro

Productora: ICAIC

Producción: Juan Vilar

Dirección: Jorge Fraga

Guión: José Soler Puig, Jorge Fraga, Julio García-Espinosa

Fotografía: José Tabío

Música: Félix Guerrero

Edición: Carlos Menéndez, Angélica González

Reparto: Raúl Xiqués, José Antonio Rodríguez, Jorge Martínez, Adolfo Llaura


Sinopsis

Es la madrugada del primero de enero de 1959, y mientras el tirano Batista huye con sus más prominentes secuaces, en el sótano de una estación de policía es torturado hasta la muerte un joven revolucionario. Cuando los tres esbirros se enteran del cambio de la situación, son presas del pánico, y temerosos de la venganza del pueblo, buscan desesperados el modo de salvarse: tratan de revivir al joven torturado para usarlo como rehén, se inculpan mutuamente por sus crímenes, y, por último, piensan en recurrir al hermano de uno de ellos, que es combatiente revolucionario, pero descubren que ha muerto en las mazmorras policíacas. Pertenece al filme de episodios Cuba’58. 


Declaraciones de Alfredo Guevara

 “El mediometraje Año nuevo siguió un camino similar al de Las doce sillas. Concebido dentro del cine de ficción, utilizaba los medios naturales para ese tipo de cine. El filme narra la situación de tres policías que torturan a un prisionero en el momento en que reciben la noticia del triunfo de la revolución. Aquí lo que importa es narrar la anécdota y que ninguna retórica o virtuosismo reste fuerza a la acción dramática y a la proyección psicológica de los tres personajes. Fraga lo logra, así como el difícil juego de una puesta en escena encerrada entre cuatro paredes”.


Declaraciones de José Tabío, director de fotografía

“Creo que Año Nuevo es en general un trabajo aceptable. Tiene errores, pero en verdad fue el primer trabajo de envergadura que he realizado. Es también producto de la inexperiencia. Lo más logrado de este corto es el ambiente, que está muy de acuerdo con la acción”


Declaraciones de Raúl Rodríguez Cabrera, director de fotografía

“En esos años se hicieron varias coproducciones. En mi caso, el paso fugaz que tuvieron por Cuba los fotógrafos extranjeros no me impresionó mucho, porque el resultado de esas películas no me gustó. Pienso que el hecho de que hayan venido figuras tan importantes no determinó un grado de calidad en nuestro cine. Lo que sí determinó fue que los fotógrafos cubanos se destacaban cuando hacían películas conjuntamente con los fotógrafos extranjeros y te pongo un caso muy simple: Cuba 58. Los dos primeros cuentos están filmados por Martelli y el tercero por José Tabío y la fotografía es muy superior a la del trabajo de Martelli con toda su experiencia y fama que traía de la época del neorrealismo. El trabajo del cubano me pareció mucho mejor, pero considerablemente mejor”


Declaraciones de Raúl García, sonidista

“En los primeros largometrajes –creo que Historias de la Revolución, Cuba baila y El joven rebelde– los técnicos de sonido todavía eran del antiguo sindicato de técnicos cinematográficos; yo me estaba formando como un técnico-ICAIC, grabando documentales y ambientes para la postproducción de dichos largometrajes. Uno de los primeros sonidos que grabé fue el ruido de un ascensor para Historias de la Revolución; me acompañaba Manuel Octavio Gómez que había sido asistente de dirección en una de las historias. No puedo decirte con precisión cómo me convertí en el grabador de Año nuevo –que es la última historia de Cuba ’58– pero se puede suponer que tiene relación con la emigración de los técnicos experimentados del antiguo sindicato, aunque todavía en este trabajo mi auxiliar y el microfonista pertenecían a él. El cuento Año nuevo lo filmamos en el interior de la piscina del estudio de Cubanacán; la cámara: una Mitchell BNC absolutamente insonora, y la grabadora: una Westrex 17,5 mm absolutamente sincrónica; existían las condiciones perfectas para que fuera sonido directo, pero por aquellos días todo se doblaba y en el rodaje te hacían poner los micrófonos bien lejos del borde del cuadro para no correr riesgos en un sonido que solo era referencia para el doblaje. Te repito, todo sucedía muy rápido; se filmaba mucho, a veces, hasta tres documentales con distintos directores sin venir a La Habana. Por ejemplo, en 1962 trabajé en diez documentales y un largometraje; claro, esto era posible porque solamente trabajaba en el rodaje, las mezclas las realizaba una persona en los estudios y era quien tenía el crédito en la pantalla, lo que originó muchos problemas para la filmografía de estos años. Ya para esa fecha estaban Germinal Hernández, quien tampoco paraba de trabajar ni un día, Carlos Fernández quien venía de CMQ, creo que un poco después Ricardo Istueta y Marcos Madrigal. No sigo porque las omisiones pueden provocar disgustos” 


Bibliografía:

Alfredo Guevara. El cine cubano: reseñador y protagonista. En “Tiempo de fundación”. Iberautor Promociones Culturales S. L., España, 2003, p 194

José Tabío. Entrevistas con directores de fotografía. Revista Cine Cubano Nro. 23-24-25, pp 107-108

Juan Carlos Téllez. La gran emoción o el arte del director de fotografía (Entrevista a Raúl Rodríguez). Revista Cine Cubano Nro. 138, pp 34-40

Tania Carvajal Morelle. Creo que lo hago bien. Entrevista a Raúl García. Revista Cine Cubano Nro. 154, pp 22-28.

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