Baraguá (1986)

Ficción ICAIC

País: Cuba

Género: Ficción

Formato: 35 mm

Tiempo: 111’

Color: Color

Productora: ICAIC

Producción: Santiago Llapur

Dirección: José Massip

Argumento: Basado en el hecho histórico conocido como La Protesta de Baraguá

Guion: José Massip

Fotografía: Julio Simoneau

Música: Carlos Fariñas y décimas de Jesús Orta, el Indio Naborí

Edición: Roberto Bravo

Sonido: Germinal Hernández

Maquillaje: Magaly Pompa

Escenografía: Pedro García-Espinosa

Reparto: Mario Balmaseda, José Antonio Rodríguez, Nelson Villagra, Sergio Corrieri, Rogelio Meneses, René de la Cruz, Dagoberto Gaínza, Omara Portuondo, Aramís Delgado, Adolfo Llauradó, Luis Alberto García (padre)


Sinopsis

Entrevista celebrada en Baraguá entre el mayor general del Ejército Libertador de Cuba, Antonio Maceo y Grajales y el general español Arsenio Martínez Campos, a propósito de la Paz del Zanjón impuesta a los cubanos durante la Guerra de los Diez Años. Los acontecimientos que precedieron a este hecho histórico y las causas de la derrota del ejército cubano.


Declaraciones del director José Massip

He querido impregnar a Baraguá de muchas intenciones. No veo cómo “una intención claramente didáctica” pueda calificarse de “fórmula” y mucho menos de conspiración “contra la intención artística” de Baraguá. Pero asumamos la afirmación apriorística implícita en la pregunta de que en Baraguá una intención conspira contra otra intención; aunque en realidad nos hallemos, en todo caso, ante una conspiración de los resultados.

Comencemos por consignar que didáctico no es necesariamente negación de artístico. Didáctica quiere decir “arte de enseñar” y lo que he intentado con Baraguá es enseñar con arte, a través del arte, un instante de la historia de nuestro país. Pero estoy convencido de que Baraguá es una obra de arte imperfecta porque no siempre pude dar una solución artística eficaz a cada uno de los numerosos y complejos problemas que surgieron durante su creación.

Precisamente intentaba ejercer el arte de enseñar a través del arte. Si a Baraguá pudiera calificársele entonces como obra didáctica, en el justo sentido de este término, también en Baraguá existen momentos que pudieran calificarse como escatológicos. Para terminar: ¿qué obra de arte no es didáctica? Lo que sucede es que el arte unas veces enseña sin que nos demos cuenta, y otras tenemos conciencia de que nos enseña (cuando a través del arte se practica el arte de enseñar).

(…)

Tengo por norma mostrar el más estricto respeto hacia cualquier opinión, favorable o no, sobre mi obra, provenga de un profesional o de un aficionado, aunque pienso que a veces hay profesionales que se manifiestan como aficionados y aficionados que se manifiestan como profesionales. Tengo la firme creencia de que toda opinión sobre mi obra, favorable o no, está basada en la buena fe. Afortunadamente, contamos con algunos críticos especializados capaces y prestigiosos. Me ha impresionado la envergadura de la polémica suscitada por Baraguá. Tanto que por momentos deseo olvidarla”.


Declaraciones del actor Mario Balmaseda

“Si supieras… en un principio pensaba que no podía hacer el personaje. No es que me faltara un nivel de conocimiento, de poder entender…pero una cosa es entender la vida de Maceo y otra representarla.

No me veía en el personaje. Así se lo dije a José Massip y hasta le sugerí otros actores. El me planteó con una confianza que me ayudó mucho que me había visto en Lenin, Dimitrov y Bolívar, y estaba seguro que yo podía ser Maceo.

Además, insistió en que no le interesaba una caracterización desde el punto de vista naturalista, un parecido exacto, sino crear una impresión, una atmósfera, eso que señalas en la crítica de que si Maceo no fue exactamente así los espectadores pensarán que mi personaje se le parecía bastante.

(…)

Meses antes de iniciada la filmación comencé un riguroso trabajo de preparación, tratando de buscar distintas vías y variantes: biografías, escritos, fotos… Massip, a quien considero una autoridad como investigador histórico, me prestó libros importantísimos y puso en mis manos el epistolario de Maceo. ¡Y qué importantes son las cartas de un hombre para entenderlo!

¿Qué pasaba por la mente de Maceo en esos años, cómo lo llevaba a cabo, de qué manera lo exteriorizaba? Yo podía equivocarme quizás en el teatro con otros personajes, ¿pero fallarle al pueblo cubano en el cine con la imagen de Antonio Maceo?

Sería algo tremendo. Así, pues, tenía esa presión y un cierto temor. Fueron los días en que me pasaba horas enteras encerrado en la casa con un vestuario similar al de la película, sufriendo y amando al personaje. Además, a Maceo había que interpretarlo también a caballo. Él vivía a caballo. Yo monto, pero de ahí a ser un buen jinete va mucho. Hicimos entrenamiento de equitación para buscar la soltura y la dignidad con que él cabalgaba.

(…)

Se hizo un trabajo muy riguroso con el maquillaje, algo que casi nunca se destaca y que yo pienso tiene mucho de artístico, aunque no se reconozca así. Magaly Pompa, quien se encargó de la transformación, probó varios maquillajes a ver qué se podía aprovechar de mí y qué se debía rehacer.

Después de varias pruebas se determinó que la barba sería la mía. Como el bigote no me crecía mucho fue necesario hacer una pequeña franja encima del labio e injertar el característico del personaje. Me afeitaron las cejas para darles esa forma diagonal que conocemos. También se me transformaron las entradas y con un pegamento especial me achicaron los ojos para que no se me vieran tan grandes.

En cuanto a la nariz, había que desaparecer la de Mario Balmaseda. Se me colocó entonces una tela transparente que me levantaba las aletas y hacía pensar en el perfil de Maceo. Cogí mucho sol durante tres meses para cambiar el tono de la piel y realicé bastantes ejercicios con pesas, buscando la corpulencia necesaria. El ICAIC pidió colaboración a MOSFILM y el especialista que vino, tras ver el trabajo realizado opinó que no tenía nada que hacer.

(…)

Massip no quería hacer una película de guerra, sino exactamente lo que le salió. Hay cosas para discutir, pero el saldo sin dudas es favorable. Es audaz en muchos sentidos y el público la está recibiendo bien”.


Bibliografía

Alejo Beltrán. Carta abierta a José Massip. Revista Bohemia (22): 24; 30 mayo ’86.

Ángel Rivero. Baraguá. Revista Revolución y Cultura (6): 26-29; jun ’85; il.

Ángel Rivero. Baraguá. Revista Revolución y Cultura (7): 80-81; jul. ’86.

Azucena Isabel Placencia Hernández. La lección de Baraguá. Revista Bohemia (16): 77; 18 abr. ’86.

Azucena Isabel Plasencia Hernández. Baraguá: cinco preguntas a José Massip. Revista Bohemia (16): 76- 77; 18 abr. ’86 (Entrevista a José Massip)

Azucena Isabel Plasencia Hernández. El público opina. Revista Bohemia (18): 54-55; 2 may ’86 (Tres historiadores opinan sobre el filme)

Guillermo Bernal Súarez. Baraguá. Revista Verde Olivo (17): 61, 1 may ’86

José Antonio Évora. Baraguá en la memoria. Periódico Juventud Rebelde 23 Abril ’86, p 3 (Crítica)

José Antonio Évora. Evidencias del cine cubano. Revista Proposiciones 2 ’94, p 41 (Valoración crítica de su significación en el cine cubano post sesenta).

Mario Rodríguez Alemán. Baraguá: la interpretación fílmica. Periódico Trabajadores 29 abr. ’86: 2

Mario Rodríguez Alemán. Baraguá: la visión histórica. Periódico Trabajadores 25 abr. ’86: 2

Massip responde a Cine Cubano. Revista Cine Cubano (116): 60- 63; ’86.

Rogelio Marrero Cano. Baraguá. El Caimán Barbudo (223): 6-7 jun ’86 (Entrevista a José Massip)

Rolando Pérez Betancourt. Baraguá, Maceo y algo más. Periódico Granma 26 Abr’86, p 4 (Entrevista con Mario Balmaseda, actor)

Rolando Pérez Betancourt. Baraguá. Periódico Granma 19 Abr’86, p 2 (Crítica).

 

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