El otro Francisco (1974)

Ficción ICAIC

Género: Ficción

Formato: 35 mm

Tiempo: 100’

Color: Blanco y negro

Productora: ICAIC

Productor: Santiago Llapur

Dirección: Sergio Giral

Asistente de dirección: Rigoberto López

Guión: Sergio Giral, con la colaboración de Tomás Gutiérrez Alea, Héctor Veitía, Julio García-Espinosa, basado en la novela Francisco del escritor cubano Anselmo Suárez

Fotografía: Livio Delgado

Edición: Nelson Rodríguez

Sonido: Germinal Hernández

Reparto: Miguel Benavides, Alina Sánchez, Ramoncito Veloz, Margarita Balboa, Adolfo Llauradó, Alden Knight


Sinopsis

A partir del suicidio del esclavo Francisco se relatan sus amores con una esclava doméstica codiciada por el amo. El filme busca el verdadero rostro de la esclavitud y la lucha de clases.


Declaraciones de Julio García-Espinosa

“En este filme se pretendía hacer la adaptación cinematográfica de una novela; en este caso, de la novela cubana Francisco, escrita en 1838, en plena etapa de la esclavitud negra, treinta años antes de comenzar nuestras guerras de independencia contra España. ¿Qué se buscaba? ¿Enmendarle la plana a Anselmo Suárez Romero, autor de la novela en cuestión? ¿No resultaba demasiado fácil o, si se quiere, hasta impudoroso, después de más de cien años escrita, reflejar un punto de vista más actualizado?

Por otra parte, si bien la novela tenía serias limitaciones, éstas no habían impedido su proyección progresista, al extremo de que había sido censurada en el momento de su aparición. ¿Cómo respetar al autor y, al mismo tiempo, revelar sus deficiencias? Era el reto que se le planteaba al proyecto cinematográfico. Y para ello no bastaba la dramaturgia convencional. Y así, de este reto, surgió “el otro” Francisco, título y concepto que guaría toda la estructura dramática del film.

No se hizo, pues, la adaptación acostumbrada. Se jugó más limpio. Se tomaron, de una parte, pedazos de la novela y, de la otra, escenas que ofrecían información adicional sobre la época. De esta manera al espectador se le ofrecían dos realidades recreadas: la de la novela y la de la vida de entonces. Y de esta forma, el espectador obtenía una información más completa y podía sacar sus propias conclusiones.

El otro Francisco empieza por lo que es el final de la novela: el suicidio del negro esclavo, después de saber, por boca de su amada, que ésta se ha entregado al señorito para garantizarle, a él, su libertad. Enseguida, el filme se pregunta si era posible que un negro, en las condiciones de la esclavitud, se suicidara, como hecho típico, por razones amorosas. A partir de ese momento, la novela es periódicamente interrumpida para dar paso a la información de la realidad: la diferencia entre el sentido de unas escenas y otras, se logra mediante el uso del narrador. Recurso a menudo cuestionado pero que, en este caso, y pese a no estar siempre a la altura de las necesidades dramatúrgicas, resultaba tan legítimo como cualquier otro.

Además, era también una forma de contribuir a romper ese mito, tan absurdamente arraigado, de que el cine es más cine, cuanto menos diálogos y narración tenga. Si así fuera, las películas de Woody Allen no serían ejemplos de buen cine. Y es que no se puede confundir el lenguaje escrito con el lenguaje oral, lenguaje éste necesariamente utilizado por el cine, que no es un medio sólo visual sino audiovisual.

El otro Francisco no sólo logra enriquecer el criterio del espectador con la información que logra transmitirle, sino que, simultáneamente desmonta, en gran medida, los mecanismos del melodrama. De esta forma, la novela que hace descansar, con hechos particularmente pasionales, las causas del conflicto, el filme las complementa con otros hechos de carácter político-sociales. Al final, el espectador no sólo obtendría una visión más integral de la época, sino que, ésta, no le impediría respetar las concepciones avanzadas que, para esa misma época tenía el autor de la novela” (Julio García Espinosa)


Comentario crítico de Daniel Díaz Torres

En nuestro país la esclavitud ha sido objeto de estudios literarios, tanto ensayísticos como de ficción (Los negros esclavos de Fernando Ortiz, Autobiografía de Juan Francisco Manzano, etc); en cambio en el cine, sólo había aparecido como referencia de la época en algunos filmes. De este modo, El otro Francisco constituye la primera tentativa en nuestra cinematografía de analizar el fenómeno de la esclavitud en su contexto socioeconómico y político.

El realizador Sergio Giral toma como punto de partida para este análisis histórico la novela “Francisco” de Anselmo Súarez y Romero. Esta obra importante de nuestra literatura, en tanto que primera novela antiesclavista – describe el horror de la vida de los esclavos, a través del protagonista Francisco. El retrato de los personajes es especialmente romántico, y a pesar del realismo de las descripciones, de la pintura de las costumbres, hay una visión idealizada de la esclavitud, producto de la ideología reformista del autor.

(…)

Un primer logro a destacar en este nuevo filme cubano es su estructura que elude las habituales adaptaciones cinematográficas de obras literarias, reproducidas fielmente o en versión libre. Esta estructura constituye una innovación de orden formal, pues en el filme se presentan dos visiones del tema: una que corresponde a la del autor de la novela y otra, realista, a través de la cual se hace una operación crítica de la obra literaria.

(…)

En la película se evidencia una voluntad didáctica que persigue un planteamiento claro y directo de los problemas. Esto ha motivado algunas reiteraciones, sobre todo en la parte realista, en el uso del narrador en escenas que por sí mismas no necesitan explicación. De forma similar la desigualdad en varias actuaciones se ve en parte motivada por el estilo predominante en cada versión. En la reconstrucción romántica algunos personajes están sobreactuados, son poco verosímiles, como la señora Mendizábal y el mayoral; mientras que, en la versión realista, en especial los esclavos, entre los que cabe destacar al personaje de Crispín, son más genuinos y tienen mayor fuerza dramática.

(…)

La validez del cine como instrumento eficaz que ayuda a una justa interpretación de la historia, sin rechazar su condición de espectáculo queda plasmada en este primer filme de Sergio Giral. Este es un camino de búsquedas dentro del cual la película no se presenta como una obra conclusiva. Pero sí es un paso importante por la consecución de un cine que alcance una verdadera dimensión cultural.


Premios

Premio a la mejor actuación masculina (M. Benavides)

Mención especial de la FIPRESCI en IX Festival Internacional de Moscú (1975)

Premio a la mejor dirección y Best Special Film en Segundo Festival de Cine de Jamaica (1975);

Premio “Cacho de Ouro” en V Festival Internacional de Cine, Santarem, Portugal (1975);

Premio Teatro XVI Festival de Cartagena, Colombia (1976).


Bibliografía

Michael Chanan. The Cuban Image. Cinema and Cultural Politics in Cuba. BFI Publishing, London 1985, p 37-41, 270.

Daniel Díaz Torres. Algo más sobre El otro Francisco. Periódico Granma 21 Jul’75, p 4 (Crítica).

Rolando Pérez Betancourt. El otro Francisco. Periódico Granma 14 Jul ’75, p 5 (Crítica)

Amado Córdova. El otro Francisco. El Caimán Barbudo (88): 9-10; mar ’75; ilus.

Elder Santiesteban. El otro Francisco. Revista Verde Olivo 17 (30): 61; 27 jul ’75

Enrique de la Uz. Francisco, el uno y el otro. El Caimán Barbudo (93): 32; ago ’75

Enrique Valdés Pérez. El otro Francisco. Revista Bohemia 67 (37): 27; 25 jul ’75.

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