INFICC

Cine pre-revolucionario Productoras

Nombre completo: Instituto Nacional para el Fomento de la Industria Cinematográfica Cubana

Fecha de fundación: 27 de enero de 1955

Primer presidente: Manuel Alonso


Comentario

“Manuel Alonso anunció tener listo un nuevo guión titulado Aún hay esperanza, al mismo tiempo de su nombramiento como presidente del Instituto Nacional para el Fomento de la Industria Cinematográfica Cubana (INFICC), creado mediante la Ley-Decreto no. 2135, del 27 de enero de 1955 del disuelto Consejo de Ministros. El documento legal, publicado en la Gaceta Oficial no. 31, edición extraordinaria correspondiente al miércoles 9 de febrero, estableció exenciones de derechos aduanales sobre equipos cinematográficos destinados a la producción, material virgen y copias de películas filmadas en Cuba. Ofrecer mayores garantías a los productores cubanos e incentivar las inversiones fueron premisas del INFICC. Su gobierno y administración corresponderían a un Consejo de Administración compuesto por delegados de la industria, con un presidente de libre designación por el presidente de la República, a propuesta del ministro de trabajo.

El medio cinematográfico nacional acogió muy bien la proclama de la firma de tan ansiado decreto, por las posibilidades que seguramente abriría para terminar los Estudios Nacionales del Biltmore y como fuente laboral para la añorada industria cinematográfica cubana. Aunque se informó que la nueva entidad abolía la anterior Comisión Ejecutiva para la Industria Cinematográfica y se le asignaron sus funciones, en la práctica la CEPLIC continuó en activo, al menos durante un período más largo. La producción de películas y las facilidades a los productores de los estudios y equipos de su propiedad o bajo administración del organismo, fueron las facultades específicas estipuladas al INFIC.

(…)

El INFICC resultaría una institución inoperante desde todo punto de vista por las siguientes razones: carecía de dinero para financiamientos, puesto que los créditos existentes estaban otorgados por la antigua Comisión a empresas que, en la mayoría de los casos, no los reintegraron. También le cuestionario el arrendamiento de los Estudios a los intereses de la industria fílmica mexicana a la que nada beneficiaba la existencia de la vecina cinematografía cubana. Esta cuestión medular, verdadera razón de ser del organismo, nunca fue abordada con eficacia y objetividad” (Arturo Agramonte, Luciano Castillo)


Fuente

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Surge otra institución para fomentar la industria cinematográfica. En Cronología del cine cubano IV. Ediciones ICAIC, 2016, pp 167-171.

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