La ola

Año: 1995)

Formato: 35 mm

Género: Ficción

Tiempo: 70’

Color: Color

Productora: ICAIC

Dirección: Enrique Álvarez

Guión: Enrique Álvarez, Daniel Díaz Mantilla

Fotografía: Santiago Yanez

Música: Ulises Hernández

Sonido: Ricardo Pérez

Reparto: Xenia Cruz, Igor Urquiza, Kendra Casals, Hanoi Rodríguez, Elsa Martínez, Sergio Álvarez.


Sinopsis

Dos jóvenes en La Habana de 1994 tratan de inventarse una historia de amor que será también la de los sentimientos que tienen por la ciudad.


Declaraciones del realizador

“(…) Los esposos Arnolfini son incluso la metáfora de cómo se construyó la película. Llegaron debajo del brazo del actor como una propuesta escenográfica y ya ves todos los resortes que activaron. Para mí fue como encontrarnos el espejo que necesitábamos para los personajes. Lo que quedó – y esto ya lo hice con los actores- fue desarrollarle una forma a esa emoción. Ese principio, que puede parecer una improvisación, es para mí esencial dentro de la creación cinematográfica. (…) El cine es una emoción que se abre; que se abre hacia los cómplices.” (Enrique Álvarez).


Crítica

“Si en los poemas apenas se precisa un argumento para dar cauce a la emoción, si el poema es el modo de hablar del mundo no a través del suceso sino mediante la fe de un sentimiento, no se espere de un filme metafísico como La ola peripecia alguna. Enrique Álvarez lo ha definido como “un poema metafórico sobre la conciencia insular y la persistencia de la poesía sobre la política” y en efecto, siguiendo la tradición reflexiva de los grandes intérpretes de la cubanidad – Ortiz, Virgilio, Lezama, Gastón Baquero- La ola parece tener como tema ese cierto fatum de la insularidad, ese especial sentimiento ante la vida que emana de esa extrañeza de vivir rodeados de mar, acunados y vigilados por el mar, como aislados y concentrados en nosotros mismos pero siempre dispuestos a violentar el mar en busca del otro o de lo otro. La idea de suponer que determinadas condiciones físicas, ambientales, determinado protagonismo de la luz (La ola es un filme transido por la obsesión de la luz), el calor o la inminencia del mar y el horizonte, pueda en realidad engendrar un cierto sentimiento de tragicidad ante la vida, tal vez resulte demasiado primaria, algo determinista, pero muchas, tantas veces esa idea ha podido explicar en nuestra piel el acceso de una tristeza que se presenta como irracional e indescifrable, como un amor enfermizo por la ciudad, un aferrarse a lo físico como fuente de emociones. (…) De un guión que pudiera publicarse como una pieza literaria – quizás limando ciertas obviedades y algunos “tópicos de espiritualidad” a lo Pequeño Príncipe-; planos fotográficos de una austera y muy interior belleza, de una sensible aridez que se emociona con las ruinas; dos actores que hacen lo posible por incorporar unos diálogos ideales para ser leídos; y sobre todo de una arraigada consecuencia con la obra anterior de Enrique (ver las perfectas continuidades en cuanto a credo y tempo con respecto a Sed y Amor y dolor), La ola no quiere saber de concesiones ni falsas amabilidades. Si yo fuera jurado, este sería mi premio, pero tal vez sea difícil cualquier gratitud en el presente. Hay obras que versan sobre el presente no desde las enseñanzas del pasado sino desde las previsiones del futuro. Aunque ahora no lo admitamos, en tiempos de serena plenitud volveremos a La ola para comprendernos por dentro al menos en un sentido retroactivo”. (Rufo Caballero).


Premio

Mención especial de la FIPRESCI en el XVII Festival de Nuevo Cine Latinoamericano (La Habana’95).


Bibliografía

Alfredo Guevara. Revolución es lucidez. Ediciones ICAIC, La Habana ’98, p 129.

Frank Padrón Nodarse, Frank. La historia del cine contada por su música. Revista Cine Cubano 140, p 69.

Rolando Pérez Betancourt. Tres cubanas al tiro. Periódico Granma 12 Dic’95 (Comentario).

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