Mario Jiménez

Cine Club Charles Chaplin Cultura audiovisual en Camagüey Miembros del Cine Club Charles Chaplin

(n. Camagüey, 21 de octubre de 1964). Uno de los más activos miembros fundadores del Cine Club Charles Chaplin, de Camagüey (Cuba), de nombre completo Mario Jiménez Vilató. Desde el año 1998 reside en los Estados Unidos.


Filmografía en el Cine Club Charles Chaplin

Adelante el arte (1979), de Héctor Vilató (Documental, Luces)

A las tres (1979), de Héctor Vilató (Ficción, Luces)

La felicidad alucinada (1979), de Héctor Vilató (Ficción, Luces)

Encuentro con el pasado (1980), de Raúl Vilató (Ficción, Luces)

La juventud ayer hoy y siempre (1982), de Félix Álvarez, Jorge Campanería (Documental, Luces)

La antorcha centroamericana en la tierra del Mayor (1982), de Wilfredo Pérez (Documental, Créditos)

¿Y el futuro? (1983), de Raúl González, Mario Jiménez (Animación)

Caidije, ritos ancestrales (1983), de Carlos Sáez, Mario Jiménez, Víctor Peix (Documental, Dirección, Fotografía, Edición)

Caidije: mito ayer, folklore hoy (1983), de Carlos Sáez, Mario Jiménez (Documental, Co-dirección)

La testigo (1984), de Wilfredo Pérez, Mario Jiménez (Ficción, Dirección, Guión, Fotografía, Musicalización)

7 minutos con González Allué (1984), de Víctor Peix (Documental, Luces, Grabación)

El obeso (1984), de Raúl González, Mario Jiménez (Animación, Codirección, Musicalización, Animación)

Pollito y Patito (1984), de Raúl González, Mario Jiménez (Animación, codirección, guión, Musicalización, laboratorio, edición y animación)

Camagüey en 470 (1985), de Ernesto Suárez (Documental, Fotografía)

Los enemigos (1985), de Mario Jiménez (Animación, Dirección, Guión, musicalización, laboratorio, edición, créditos, dibujos, animación)

Seré el campeón (1985), de Mario Jiménez (Animación, Dirección, Musicalización, Créditos)

Vanguardias de la trova (1986), de Mario Jiménez (Documental, Dirección)

Vudú en Camagüey (1987), de Juan Carlos Mejías (Documental, Luces)

Con una nueva tradición (1988), de Mario Jiménez, Nelson Pacheco (Documental, Co-dirección, Guión, Fotografía, Musicalización)

Raúl, maestro y amigo (1989), de Mario Jiménez (Documental, Dirección, Guión, Fotografía, Laboratorio, Luces, Grabación)

Con otra mirada (1990), de Clemente Morgado, Mario Jiménez (Documental, Co-dirección)

Amor de oficina (1990), de Ernesto Suárez, Mario Jiménez (Ficción, Dirección, Guión)

El encuentro (1992), de Mario Jiménez (Ficción, Guión, Musicalización)


DECLARACIONES DE MARIO JIMÉNEZ SOBRE EL CINE CLUB CHARLES CHAPLIN

Pregunta: ¿Cuál fue su papel en el cine club Charles Chaplin?

Respuesta: Yo fui fundador también pues Héctor es primo mío y me habló de la idea y me gustó. La reunión de fundación se hizo en casa de Rafael Smith, antes de incorporarnos a trabajar con la casa de la cultura Ignacio Agramonte. Rodolfo González también fue fundador. Eran más personas, pero muchos de ellos abandonaron rápidamente el club. La fundación fue en diciembre del 78 y no en noviembre. En febrero fue la oficialización. A raíz de esto se hizo un documental que dirigió Héctor Vilató que se llamó Adelante el arte (1979), sobre las actividades de la Casa de la Cultura.

Pregunta: ¿Qué actividades desempeñaba?

Respuesta: Lo primero que hice fue luces y luego me fui incorporando a otras tareas hasta llegar a hacer casi todas las funciones en una película: guion, fotografía, producción, edición, musicalización, dirección. También realicé 5 películas de dibujos animados.

Los dibujos animados se hicieron con una cámara Quarz 2 en una mesa de madera donde se marcó un cuadro y allí fijo se colocaban los dibujos.
Algunos de ellos fueron en colaboración con Raúl González, posiblemente él conserve algún material en papel de esos animados. Él también tenía una cámara Quarz 2. El animado Seré el campeón (1985) no fue en papel, sino carros de juguetes animados y fue mezclada con ficción.

Mario Jiménez y Víctor Peix

Pregunta: ¿Qué tipos de cámaras usaban?

Respuesta: Los tipos de cámaras que usamos eran Quarz 2 y Quarz 5 de 8 mm de fabricación soviética. Posiblemente alguien conserve alguna pues Américo Miranda tenía una Quarz 2 que fue la utilizada en las primeras películas, Wilfredo Pérez tenía una también, pero no sé en manos de quien quedó. Estas cámaras eran de cuerda y duraba solo 45 minutos máximo. Después desapareció el formato de 8 mm e hicimos algunas cosas en 16 mm con una cámara que pertenecía al Ministerio del Interior que posiblemente Clemente Morgado o Nelson Pacheco la conserven. Creo que llegamos a realizar algún material en video Betamax.

La cámara Quarz 5 era superior pues eran reales (o sea que lo que se está filmando era lo que se veía por el visor y tenía zoom). La Quarz 2 no eran reales o sea que lo que se veía por el visor no era exactamente lo que se estaba filmando, cuando la distancia era cerca y hacía lo que se llamaba error de paralaje. No tenía zoom. Ella tenía un lente fijo de mediano alcance y dos intercambiable uno alejaba y otro acercaba. Este error de paralaje hizo que la primera vez que se hizo la película La felicidad alucinada (1979) que le hablé anteriormente, la mayoría de los close up salieron los personajes sin cabeza lo que obligó a repetirse de nuevo. En esta segunda ocasión la fotografía fue realizada por Víctor Peix. Una cosa que lo caracterizaba a él era que no le gustaba usar trípode para la cámara y lograba tener un buen pulso.

Los rollos de 8 mm se vendían en el comercio local y valían 3 pesos y duraban 4 minutos. El rollo original era de 16 mm y se filmaba 2 minutos por un lado y 2 minutos por el otro. Después de revelado se dividía en 2. Eran de dos marcas ORWO (R.D.A.) y otros soviéticos que no recuerdo su marca. Los mejores eran los alemanes. Existían de varios tipos de sensibilidad dependiendo de si se iba a filmar en interior o exteriores. Todo esto se pagaba con la cuota que pagaban los miembros $1.00 mensual los trabajadores y $ 0.50 los estudiantes.

Los de 16 mm si se compraban a través de los organismos del estado y se pagaban a través de orden de servicio que nos daba el Sectorial de Cultura. Generalmente venían en longitudes muy grandes y la cámara nuestra era de poca capacidad, por lo que había que rebobinarlos en un cuarto oscuro, en los carretes de la cámara.

Mario Jiménez y Wilfredo Pérez, directores

Pregunta: ¿Qué eran los diapofonogramas?

Repuesta: Como parte de la filmografía se hicieron series de diapositivas en 35 mm y también se revelaban en nuestros laboratorios eso sí, con productos que vendían especialmente para ello. Yo los compraba en La Habana en una tienda que se llamaba “Liberación” y era el único sitio que conocí que se vendía ese producto.

Pregunta: ¿Cómo hacían el revelado de las películas?

Respuesta: La mayor parte de los materiales eran revelados por nosotros mismos en tres laboratorios: Víctor Peix (tenía un cuarto oscuro en su trabajo), Eugenio Santana (también tenía laboratorio en el Pedagógico) y yo lo hacía en un cuarto de mi casa que adapté para ello. Se revelaba con equipos artesanales hechos por nosotros mismos y con productos químicos que se conseguían con amistades. Estos productos generalmente eran los usados para el revelado de las placas de rayos X. El dibujo animado Seré el campeón fue a color y tuvo que ser enviado al extranjero a revelar.

Pregunta: ¿Cómo era el proceso de musicalización y grabación?

Respuesta: Muchas de las películas nuestras eran silentes, otras llevaban solo música incidental, pero algunas llevaban narración, pero la sincronización del sonido con la imagen era de forma independiente y los proyectores no tenían una velocidad fija, se regulaba con un botón y también la velocidad cambiaba en dependencia del voltaje.

Era muy difícil llevar esta sincronización había que saberse completo el material para saber si el sonido iba en correspondencia con la imagen en estos casos se atrasaba o adelantaba la proyección. Algunas veces era inalcanzable la sincronización y había que detener el audio. También si se partía la cinta durante la proyección había que lograr la sincronización de nuevo. A las películas de 16 mm se le podía poner sonido incorporado pero ese trabajo solo se realizaba en La Habana y nosotros nunca logramos realizarlo. En los trabajos de musicalización podemos destacar la labor de dos personas principalmente que trabajaban en el ICRT: María Elvira Ávila y Luis Orlando Pantoja que hicieron un buen trabajo en ese sentido.

Se utilizaron voces para narrar nuestros documentales tales como: Francisco Rivero que narró Caidije, ritos ancestrales (1983), aun cuando ya no trabajaba como locutor, sino que ocupaba el cargo de Director Provincial de Cultura en ese momento y él se ofreció para ello.

Miriam Artola en el documental González Allué: músico del pueblo (1980), de Héctor Vilató. Nora Thomas en Raúl: maestro y amigo (1989), documental mío.
También se hicieron trabajos de musicalización en los servicios Técnicos de Cultura que quedaba en la calle República. La musicalización del documental La juventud ayer hoy y siempre (1982), de Félix Álvarez por ejemplo duró toda una noche hasta al amanecer pues el documental duraba alrededor de 40 o 45 minutos.

Había dos formas para la musicalización: utilizando el proyector o contando los cuadros (o sea 16 cuadros era un segundo), este era el más exacto porque  el sonido queda sincronizado. Este método era el que yo utilizaba. Generalmente los demás realizadores usaban el método de proyección, pero era más inexacto, pues si había un retraso en la musicalización ya el error se mantenía para siempre y debía ser regulado a la hora de la proyección.

Pregunta: ¿Qué período permaneció en el grupo?

Respuesta: Yo salí de Cuba en 1998 y Clemente Morgado quedó como presidente. De allí no sé si continuaron realizando algún trabajo más.


Fuente

Dayli Martínez Vernon. Cine Club Charles Chaplin: pionero del cine aficionado en Camagüey (1979–1992). Tesis presentada para optar por el título de Máster en Cultura Latinoamericana.


Héctor Vilató y Mario Jiménez
Mario Jiménez, Rodolfo González, Miguel González, Héctor Vilató

 

 

Related Entradas