Miénteme bien, Jackie Chang

Año: 2013

País: Cuba

Género: Ficción

Formato: HD

Tiempo: 13’

Color: Color

Producción: Grethel Castillo, Adolfo Mena

Dirección:  Grethel Castillo, Adolfo Mena

Guión: Grethel Castillo, Adolfo Mena

Fotografía: Lorenzo Casadio

Edición: Susana Ortega

Sonido: Denis Colina

Música: Carlos J. Martínez (Yongolailan)

Dirección de arte: Miguel Garcés

Reparto: Víctor León, Elizabeth Devesa


Sinopsis:

Gloria, una joven mulata, conoce a Chan Lee, un fotógrafo asiático, en el bar Pekín del barrio chino de La Habana. Seducida por sus encantos, decide aceptar su invitación a cenar. No sabe lo que le depara el destino.


Comentario crítico

“La historia cuenta el encuentro entre Chan Lee, un fotógrafo que en un bar encuentra a una muchacha, Gloria, a quien, después de tomarle algunas fotos, invita a su departamento para comer.
Narrado sin diálogos y con el apoyo de flash backs que van construyendo la impresión y los deseos de Chan Lee acerca de Gloria en la medida en que prepara los platos para la cena, la obra se destaca por la fotografía (Lorenzo Casadio) y la edición (Susana Ortega).
Al contrario de su corto anterior: Nani y Tati, en su nueva propuesta Mena deja a un lado el estilo minimalista y claustrofóbico de la puesta en escena, más cercana al teatro que al audiovisual, para recrearse en diferentes espacios, a través de una composición visual y una concepción dramatúrgica más sensual. Sensualidad evocada no solo en la concepción de los personajes y sus acciones, sino también en la propia dirección de arte a cargo de Miguel Garcés.
Si en Nani y Tati, la visualidad me remitió como hipertexto, a la labor de Carlos Díaz y el grupo de teatro El Público (colectivo en el que Mena se desempeña como asistente de dirección), Miénteme bien, Jackie Chang me recuerda, desde su transtextualidad, al director taiwanés Ang Lee o el inglés Peter Greenaway, principalmente en el regodeo erótico- cultural y del goce visual de la comida como espacio para el verdadero conocimiento de los dos personajes, motivador del desenlace del film.
Lo que parece ser la historia de un asesino en serie obsesionado con el registro fotográfico de mujeres muertas sobre un plato de comida, es, en realidad, una fábula sobre la búsqueda de una compañera que comprenda y respete el sentido cultural de las buenas maneras y el gusto por el acto de compartir la comida. (Pedro Noa. El regreso de los nuevos realizadores. Cubarte. 2014-03-28)

 

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