Una confusión cotidiana

Año: 1950

País: Cuba

Formato: 8 mm

Género:  Ficción

Dirección:  Tomás Gutiérrez Alea

Guión: Tomás Gutiérrez Alea

Fotografía: Néstor Almendros, Tomás Gutiérrez Alea

Reparto: Vicente Revuelta, Julio Matas, Esperanza Magaz


Sinopsis:

Basado en un cuento breve de F. Kafka


Relato de Kafka

Un suceso cotidiano: su resultado, una confusión cotidiana. A, debe concertar con B, de H, un negocio importante. Va a H, para las conversaciones previas, cubre en diez minutos el trayecto de ida y en otros tantos el de vuelta, y se jacta en su casa de esta singular rapidez. Al día siguiente marcha otra vez a H, ahora para cerrar ya el trato definitivo. Puesto que, previsiblemente, el asunto habrá de llevar varias horas, A parte de mañana muy temprano. Si bien todos los aspectos subsidiarios, al menos según el parecer de A, son exactamente los mismos de la víspera, necesita esta vez diez horas para cubrir el trayecto hasta H.

Cuando llega allí, cansado, al anochecer, se le informa que B, contrariado por la ausencia de A, ha salido hace media hora para el pueblo de éste, a fin de verlo allí, y que, en verdad, ambos debieran haberse encontrado en el camino. Se aconseja a A, que espere. Pero A, temeroso por la suerte del negocio, se apronta en seguida y vuelve de prisa a su casa.

Esta vez, sin atender a ello especialmente, salva la distancia en un instante. En su casa se entera de que B ha llegado allí muy temprano, apenas se hubo marchado A; sí, se ha topado con A en la puerta de la casa, le ha recordado el negocio; pero A dijo en ese momento no tenía tiempo, que debía marcharse en seguida.

A pesar de la inexplicable actitud de A, B se quedó allí a esperar a A. Repetidas veces ha preguntado si A no estaba ya de regreso, pero se encuentra aún arriba, en el cuarto de A. Feliz por poder hablar todavía con B y tener la oportunidad de explicarle todo, A sube corriendo la escalera. Estando casi arriba, tropieza, sufre un desgarramiento de tendón y medio desvanecido de dolor, incapaz siquiera de gritar, gimiendo en la oscuridad, oye confusamente cómo B –sin poder precisarse si a gran distancia o muy cerca de él- baja la escalera furioso, dando fuertes pisadas, y desaparece definitivamente.


Declaración del director Tomás Gutiérrez Alea

“Era el año cincuenta y ya había definido mi vocación por el cine, a pesar de que la realidad cubana era hostil a una inclinación de ese tipo. Fue esa la manera de probar si éramos capaces, de ver qué pasaba cuando accionábamos la cámara para narrar una historia. Ese relato me permitía jugar con el absurdo y me ofrecía muchas posibilidades para desarrollar un tipo de comedia simple, sencilla, un poco al estilo de las de Mack Senett. Este corto no tiene mayor trascendencia, simplemente fue un ensayo”.


Declaración del actor Julio Matas

“La película en cuestión fue un tanteo de Néstor (Almendros) y de Tomás (Titón)… no creo que tenga menor importancia, a no ser para los rastreadores de los orígenes de dos notables cineastas. Era un corto que duraba unos pocos minutos, basado en un cuento muy breve de Kafka: dos hombres debían encontrarse para resolver asunto, tal vez un negocio de sustancia, pero no logran hacerlo por una serie de adversas circunstancias. Era un film sin sonido y se trataba de reproducir la mímica del cine silente (por aquella época estábamos saturados de películas mudas, que se proyectaban como parte del ciclo de historia del cine. Eran películas cedidas por el Museo de Arte moderno de nueva York, que se logró traer a La Habana mediante una gestión de Guillermo Cabrera Infante). Mi impresión es que ya no existe, pero si todavía se encuentra en alguna parte, digamos, la colección privada de Titón o las bóvedas del ICAIC, tal vez aparezca un día”.


Fuente

Kafka. Relatos. Editora del Consejo Nacional de Cultura/ Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1964, pp 230-231.

Luis de la Paz. Entrevista con Julio Matas. El Ateje, Año 5, Nro. 2.

Silvia Oroz. Tomás Gutiérrez Alea: los filmes que no filmé. Ediciones UNION, 1989, La Habana, pp 22-23.

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