Memorias de lo que nunca fue: Leonardo Padura en Camagüey

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La Historia suele ocuparse de lo ocurrido en el tiempo, pero, ¿qué hacer con esas cosas que, aunque no llegan a concretarse como un suceso histórico, es decir, como algo fecundante, valen la pena recordar o documentar?

Esta pregunta arriba ahora a mi cabeza, a propósito de la invitación que justo en el mes de junio, pero del año 2015, le hiciera el Proyecto El Callejón de los Milagros a Leonardo Padura, con el fin de conversar en Camagüey sobre sus vínculos con el cine. 

Recuerdo la ilusión colectiva que despertó aquella invitación entre muchos camagüeyanos y el propio Padura. En el blog Cine Cubano la Pupila Insomne puede verse el ambicioso programa de actividades que habíamos preparado para la ocasión.

Aquello iba a ser todo un suceso cultural dentro de la ciudad, y algo casi inédito en el país, toda vez que es bien conocida esa paradoja absurda donde puede apreciarse al Padura que no para de hacer presentaciones de sus libros en medio mundo, contrastando con el Padura que dentro de Cuba apenas puede ser visto fuera de Mantilla.

Por eso es que nunca le he podido agradecer como debiera a Padura y a Lucía López Coll, la disposición que ambos mostraron para venir a Camagüey. Fueron meses tratando de encontrar una fecha que no chocara con los múltiples compromisos internacionales de nuestro Premio Nacional de Literatura y Príncipe Asturias de las Letras.

Por otro lado, aunque contaba con el visto bueno de Disley Orama, entonces directora del Centro Provincial del Cine en Camagüey, aquello no estaba planificado y no teníamos presupuesto alguno para garantizar tres días de hospedaje y alimentación. Y aunque nunca recibí una prohibición institucional más allá del cine, tampoco puedo decir que hubo mucho entusiasmo oficial.

Fue cuando decidí hablar con amigos que se dejaron seducir por la pasión con que yo les hablaba de aquel encuentro que ya veía como único dentro de la historia cultural del territorio: Guislaine Mesa Ruz y Enrique Eladio de la Guardia, quienes recién comenzaban con su “Hostal Pierre” decidieron ofrecer el hospedaje por tres días sin cobrar nada, al igual que la cena que brindaría Edel Morales en su Restaurante “1800”. También conseguimos buenas alianzas en el “Gran Hotel”, “El Bodegón”, y “El Ovejito”.

Recuerdo que una de las actividades que más ilusiones provocaba en mí era un conversatorio que planificamos con la Tabaquería “El Surco”, dada la tradición de lectura que hay en esos sitios que en lo personal descubrí de niño gracias a mi abuelo, que era tabaquero (quién sabe si de allí sale mi adicción a la lectura).

También íbamos a presentar los libros “Cuatro estaciones a la carta (Entradas gastronómicas en las novelas de Leonardo Padura)”, de Gertrudis Ortiz Carrero, y “El alma en el terreno (Estrellas del Béisbol)”, de Leonardo Padura y Raúl Arce. Y por supuesto, proyectaríamos películas y las discutiríamos (incluida Regreso a Ítaca), que al final eso es lo que importa.

Padura debía salir de La Habana creo que a las dos de la tarde. Desde el aeropuerto me escribió para decirme que ya estaba allí. A las tres volvió a escribirme para decirme que el vuelo estaba atrasado, nada anormal para los estándares del servicio de Cubana de Aviación. Por otro lado, en la radio anunciaban abundantes lluvias, lo que, en medio de mis ansiedades y euforias anticipadas, carecía de toda importancia.

A las siete de la noche, Lucía y Padura competían conmigo en cuanto al nivel de intranquilidad por el atraso del vuelo. Y ahora sí la lluvia era abundante a lo largo y ancho del territorio nacional. Recuerdo que me puse a escuchar a Rubiera dando el parte del tiempo en el noticiero, y por primera vez tuve la impresión de que no hablaba de la situación meteorológica en Cuba, sino que estaba explicando lo del diluvio bíblico.

Todavía conservo el mensaje que al día siguiente me escribió Padura, aún afectado por una frustración idéntica a la mía. Y esta vez no podíamos culpar a ningún burócrata receloso de lo que podía suceder: sencillamente la Naturaleza nos jugó una mala pasada.

Como dije al principio, la Historia solo se ocupa de “lo que pasó”, pero para mí esto también sucedió y forma parte de nuestra historia cultural: fue una manera muy rara, lo admito, de tener a Leonardo Padura entre nosotros.

PD:

Aunque Rafael Grillo me ha prometido que en su momento armará para la ENDAC una página que esté a la altura de lo que se merece Padura, presento algo básico donde puede apreciarse lo más conocido de los vínculos del escritor con el audiovisual, ya sea como guionista (en esa modalidad lo verán hasta en un video clip de Alejandro Gil con dirección de fotografía de Raúl Pérez Ureta), como escritor adaptado, y como entrevistado.


Página en la ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/leonardo-padura/

Leonardo Padura

(n. Mantilla, La Habana, 9 de octubre de 1955). Escritor, periodista, guionista de cine.  Es el autor cubano contemporáneo más leído internacionalmente, gracias sobre todo a las publicaciones de sus novelas policíacas protagonizadas por Mario Conde, un personaje ya emblemático dentro de la literatura cubana, si bien otras como La novela de mi vida (2002) o El hombre que amaba a los perros (2009), donde no aparece el personaje, han gozado de un gran éxito.

En su amplia relación con el audiovisual se le puede encontrar como guionista, como autor adaptado a la pantalla, o como entrevistado. Ha recibido numerosas distinciones internacionales, entre los que destacan el Premio Nacional de Literatura y el Premio Princesa de Asturias de las Letras.


Filmografía

1987: El viaje más largo, de Rigoberto López (Documental, Guión)

1988: Esta es mi alma, de Rigoberto López (Documental, Guión)

1991: Subir hacia atrás, de Jamila Castillo (Documental, Entrevistado)

1996: Cuando tú estés, de Alejandro Gil (Video Clip, Guión)

1996: Yo soy, del son a la salsa, de Rigoberto López (Documental, Guión)

2001: Habaneceres, de Luis Leonel Léon (Documental, Entrevistado)

2001: Malabana, de Guido Giansoldati (Ficción, Argumento)

2013: La vaca de mármol, de Enrique Colina (Documental, Entrevistado)

2014: Regreso a Ítaca, de Laurent Cantet (Ficción, Guión)

2016: Vientos de La Habana, de Félix Viscarret (Ficción, Guión)

2011: 7 días en La Habana, de varios directores (Ficción, Largometraje, Guión)

2019: Leonardo Padura, una historia escuálida y conmovedora, de Náyare Menoyo (Documental, Entrevistado)


Fuentes

Leonardo Padura en Camagüey los días 3, 4 y 5 de junio (Blog Cine Cubano, la pupila insomne)

Programa de actividades de Leonardo Padura en Camagüey (Blog Cine Cubano, la pupila insomne)

Suspendida visita de Leonardo Padura a Camagüey (Blog Cine Cubano, la pupila insomne)