Armando Calderón, el último parlante

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En ese hermoso libro que es «La tienda negra», de María Eulalia Douglas, encuentro la siguiente nota:

“Referencias a los parlantes, aparecen desde 1904. Estos eran personas que individualmente o en equipo se situaban detrás de la pantalla para “hablar” las películas. Entre los más conocidos estaban José Iglesias, Enrique Díaz, Claudio Cuesta, Ramón Ruiz, este último considerado el mejor, quien trabajó en el cine Cuba durante muchos años. Los parlantes, en equipos o solos, se contrataban por meses para trabajar en el interior del país” (1)

Mi generación llegó a conocer en los setenta al último gran parlante que ha tenido Cuba. Me refiero a Armando Calderón, «el hombre de las mil voces» que nos deleitaba con aquello de ???????? ???????????????????????????? ????????????????????????????.

Nunca había reparado en eso. Que mi cinefilia comenzó con el consumo de un Chaplin sonoramente apócrifo, pero inigualable, gracias a la magia y el arte de Armando Calderón.

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(n. 1913 ; m. La Habana, 11 de junio de 1993). Fue una de las figuras más populares de la Televisión Cubana gracias al programa televisivo La Comedia Silente. Recordado como «El hombre de las 1000 voces».

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“Transcurrían entonces los años sesenta y tal vez setenta, en la televisión cubana había solo dos canales e imperaba el blanco y negro, pese a lo cual la calidad interpretativa era insuperable y si de programas cómicos se habla, fue una época en que coincidieron Detrás de la fachada, Cachucha y Ramón y Casos y cosas de casa, además de excelentes dramatizados (obras de teatro en pantalla), novelas seriadas y el inolvidable y esperado espacio de Aventuras, amén de los musicales. No había televisión en colores, pero sí mucho talento en las actuaciones, guiones, dirección y técnicos.

No recordamos a Armando Calderón —de edad madura— en los créditos de ningún otro programa; en realidad poco sabemos acerca de su vida y profesión, pero con La comedia silente, un programa de seguro con costo bajo de realización, le bastó para permanecer en la memoria agradecida de los televidentes.

“Buenos días, queridos amiguitos, papaítos y abuelitos” aún resuena en nuestros oídos. Gracias, Armando Calderón” (???????????????????????????????? ???????????????????????????????? ????????????????????????)

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Armando Calderón y sus 1000 voces, desde la evocación del investigador Ángel Manuel, por María Regla Figueroa Evans (Portal de la TV Cubana)

In Memoriam: Armando Calderón y las voces múltiples de La Comedia Silente, por Leonardo Depestre Catony (La Jiribilla)

Los parlantes, por Juan Antonio García Borrero (Blog Cine cubano, la pupila insomne)

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Author: ENDAC