Landrián: ¿para qué sirve el cine?

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A veces, cuando miro a mi alrededor, y veo la suerte de aquellos a los que les ha ido peor, no puedo evitar preguntarme: ¿para qué sirve el cine?

En esos momentos el cine me parece solo pasarela para egos que se pierden detrás de las alfombras rojas y las luces de neón. Pero eso es a veces, porque de pronto puede aparecer un documental como Landrián (2023), de Ernesto Daranas, y allí mismo recuerdas que el cine también puede contribuir a hacernos más humanos, más cívicos.

Hay un momento del documental donde puede apreciarse medio rostro de Nicolasito Guillén Landrián, y al otro lado este apunte suyo:

“Peligrosidad”, “diversionismo ideológico”. No nací para ser un ángel, pero todavía no sé qué significan tales cargos. Lo que sí sé es que sirvieron para robarme 14 años de mi vida entre prisiones y centros psiquiátricos”.

¿Para qué sirve el cine?

El cine puede devolverle la voz a quienes en vida fueron convertidos en nada, y murieron sin recibir una disculpa pública por los agravios.

Pero también sirve para recordarnos que todos, sin excepción, en algún momento corremos el riesgo de elegir la no-humanidad.

Juan Antonio García Borrero



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Author: ENDAC