País: Cuba
Género: Documental
Formato: 16 mm
Color: blanco y negro
Productora: Cine Club Evaristo Herrera
Director: Roberto Macareño
Guion: Omar Felipe Mauri
Dirección de arte: Carlos Díaz
Asesor histórico: Lenio Jiménez Texeira, Juan J. Barona y Diego Torriente
Reparto: Omar Viera Pulido
Narrador: Omar Felipe Mauri
Fotografía: Roberto Macareño
Edición: Roberto Macareño
Luminotecnia: Rolando Berdial y Jesús Rodríguez Perojo
Grabación: Ernesto Rodríguez y Lázaro García
Créditos: Miguel Mariano Gutiérrez
Música: Chacona de Joan Sebastián Bach y La Bayamesa de Sindo Garay
Sinopsis:
Documental sobre Arturo Comas, el inventor del velocípedo aéreo, precursor de la aviación cubana y su legado patriótico
Comentarios:
Ahora, y como colofón a los dos premios recibidos y a la felicitaciones y muestras de aprobación que ha recibido en sus anteriores presentaciones, esperamos que el documental de 16mm, sobre el patriota bejucaleño Arturo Comas Pons, sea copiado en video-tape ―como fue prometido en dicho evento―, para exhibirlo en circuitos masivos. Ese es el verdadero premio para los realizadores aficionados, que ya tienen un aval en la historia cultural cubana.
Un homenaje al primer cubano que puso alas a la patria y concentró todo su genio intelectual en la libertad de Cuba, es el documental, que cuenta la noble hazaña del patriota e inventor bejucaleño Arturo Comas Pons (Agrónomo de profesión) de dotar al ejército mambí de un velocípedo aéreo para bombardear las huestes colonialistas y la relación de este ignorado sabio con José Martí. Sobre el interés del tema, el equipo supo aprovechar la pormenorizada reconstrucción histórica, la recreación fotográfica y los efectos técnicos imprescindibles para dotar al film de una práctica coherente y realista, como el mismo lenguaje y propósito de Comas. Como premio se le otorgó mil pies de película virgen al Cine Club. (Número 1 de la Revista Secuencia)
Antes que a nadie mi patria se estrenó en el cine teatro de Bejucal sin haberse hecho la voz en off que iba narrando la historia. El guionista Omar Felipe Mauri, hizo la grabación en vivo leyendo los textos con un micrófono en la cabina de audio junto al técnico. Se sincronizó todo así, igual que los temas musicales: la Chacona a guitarra de Bach y La Bayamesa de Sindo Garay.
“Hacían faltas fotos sobre los hermanos Wrigth (padres de la aviación) y fuimos Juan y yo al archivo nacional. Metimos una cámara dentro del maletín porque no se podía tirar fotos. De pronto cambiamos los periódicos para un lugar que daba el sol y sacamos las copias a escondidas.
“La dirección artística la hizo Carlos Díaz. El Arturo Comas lo iba hacer un actor que traía Carlos, pero esa noche con todo preparado se le cayó. Carlos buscó un muchacho que estudiaba medicina de aquí mismo. No se parecía a Comas ni nada. Me habían prestado un traje de la época. Él se encerró con el muchacho en el cuarto y cuando salió era Comas: Pero qué le ha hecho Carlos a este hombre.
El guion lo escribió Omar Felipe Mauri. Se preparo todo en casa de Celsa Acosta, una vecina del pueblo, se montó un despacho de la época, muebles, me dieron un camión”.
– ¡Yo tenía un camión para transportar cosas!
“Hasta un microscopio de la época. Todo eso conseguí. Se ambientó su despacho porque él era ingeniero agrónomo. Los cuadros, libros, etc. Arriba colgando la maqueta del velocípedo aéreo, que la hice yo. Las luces las puso el Rolando Berdial, el Jimagua. Había un candelabro, era una penumbra, no podía ser una iluminación fuerte. Que la luz diera de la parte donde está la vela para que pareciera real”.
. Yo lo conseguí el otro viaje con un grupo de teatro. La locación puede ser el museo. Lo que sale en el documental son fotos de los hermanos Wright que conservo Había unas pesas antiquísimas que parecían de oro. El trípode que yo tenía era de Mundito. En este documental se filmaba primero a través de una ventana, se hacía un zoom y se entraba a la habitación. Me acuerdo de memoria de la Maqueta. (Roberto Macareño)
Antes que a nadie a mi patria fue un trabajo de varios días. Se hizo en la calle 9 entre 18 y 16. Con la iluminación se creó una especie de amanecer. La gente trepada en una escalera o en una teja con lámpara de alógeno metiendo luz para adentro.
De la revista de la Unesco, del correo aéreo en Cuba, de una Bohemia, estudié parte de la historia de la aviación para comprender en qué punto estaba Comas con respecto al mundo. Arturo Comas en un pueblito que no tenía ni 2000 habitantes estaba conectado con el universo. Cómo era posible. Era lo que me motivaba de ese reto. Cuando penetramos en este misterio de Arturo y quien encontró las cartas en la papelería de Martí fue un bejucaleño que publicó por primera vez en una Bohemia de los años 70 todo eso. Era lo que conocía Lenio, Juan, cuando nos propusimos hacer el primer trabajo. Había que investigar, una fue la del correo aéreo en Cuba.
A partir de ese documental fue creciendo como una bola de nieve la figura de Comas. Al punto de que se hicieron dos aviones en Cuba: Comas 1 y Comas 2. Una cosa inesperada, no era un sueño, técnica y científicamente el hombre se metió a desentrañar la teoría de Otto Lilienthal, cuya teoría era la del pájaro: por las formas aerodinámicas del aparato puede mantenerse en el aire, el planeador. Y por las corrientes sube, identifica otra corriente, vuelve a subir y así viaja cientos de kilómetros. Ingleses y franceses trabajaban en la propulsión: la forma no importa, lo que necesitamos es una fuerza para propulsar ese aparato y mantenerlo en el aire. Experimentaban en otra dirección.
Yo presiento por los planos que él había acercado esos contenidos, fíjate que él le pone la cuerda de un reloj reforzada. Se lanza como hacía Otto en su finca en Alemania y por eso murió, tuvo un accidente muy grande. Él preparó una rampa, y se lanzaba corriendo y volaba 200 metros. Experiencias que se filmaron. El francés propugnaba la fuerza del cohete. Buscaba motores de vapor que era lo que había, pero estaban muy pesados y fracasaban.
Él estaba muy informado, había meditado cuando empezó a hacer las prácticas en las canteras de Bejucal donde hoy está el policlínico. Trataba de unir las distintas teorías, esa es la certeza que me da la figura de Comas. Le hicimos un monumento en el parque, pero faltó la tarja identificativa. Dirige la vista a Martí y los hombros son las alas del avión.(Omar Felipe Mauri)
No recuerdo por qué a Carlos Díaz se le ocurrió que yo hiciera el personaje. Creo que decía que tenía un parecido físico. Era delgado y alto. Me costó mucho trabajo quitarme la grasa del pelo que Carlos me untó para poder peinarme como Arturo. Fueron tres o cuatro noches de filmación. Él me conocía porque yo asistía de aficionado a los ensayos y a las obras de su grupo en Bejucal y participaba con ellos en el montaje de la escenografía, pero jamás actué. Recuerdo el ruido de la cámara al filmar, ese ruido es inconfundible. La premier fue en la Casona al lado de la galería de arte.
Tenía 18 años y empezaba a estudiar medicina, ese era mi interés, pero me impresionó verme en la gran pantalla. Fue una experiencia bonita pero después no tuve más contacto con ellos porque mi fui a estudiar a La Habana. La foto la trajo Macareño en persona a mi casa y yo la conservé a pesar del tiempo. Guardo las fotos con mucho celo, quiero traerlas a Estados Unidos para enmarcarlas y conservarlas.(Omar Viera Pulido)
Premios:
Premio EICTVFAR y Obra destacada en el III Encuentro Nacional de Cine Aficionado de Cubanacán, Festival de Invierno.
