(n. Matanzas, 29/ enero/ 1947- m. La Habana, 24 de marzo de 2020). Caricaturista, ilustrador, historietista y guionista, considerado uno de los más destacados animadores cinematográficos cubanos. A él se debe el popular personaje de Elpidio Valdés. Creador además de las series animados humorísticos Filminuto y Quinoscopio, este último en colaboración con el argentino Joaquín Lavado “Quino”. Su largometraje Vampiros en La Habana es un clásico del género en Cuba. Su obra ha recibido numerosos premios, incluidos varios Corales.
Marta Díaz y Joel del Río sobre Juan Padrón
«Como buena parte de los directores de animación en Cuba, Juan Padrón se inició como historietista y cartonista en 1963, en la revista Mella, pero ya era animador asistente en los estudios de la televisión. Había aprendido los rudimentos calcando y coloreando acetatos, y también había sido camarógrafo de animación en los Estudios Fílmicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Padrón sería después el director del primer largometraje del cine animado cubano: Elpidio Valdés, de 1979. El resto de la historia de la animación cubana, que como todo el mundo sabe no se concentra únicamente en Juan Padrón, continuó jalonada de éxitos.
Juan Padrón se cuenta entre esos raros, escasos creadores cuya obra es indispensable a la hora de recorrer varias décadas de cultura cubana. Si se quiere entender la historia de la isla, o las construcciones mentales del inconsciente colectivo acerca de cómo fuimos, somos y seremos, es obligatorio el acercamiento a Elpidio Valdés y Vampiros en La Habana. No solo en el dibujo animado del ICAIC, sino en el mundo de la historieta (en la revista Mella, en el suplemento humorístico de Juventud Rebelde), Juan Padrón ha marcado a varias generaciones de cubanos con historias y personajes donde se privilegia el humor, la cubanía, el colorido, la gracia criolla.
A Juan Padrón se debe en buena parte al hecho de que pueda hablarse de una escuela cubana del dibujo animado. Según él mismo afirma, esa escuela “tiene características que la distinguen entre las otras en cuanto al color, al ritmo y la banda sonora, tiene efectos de ambientes. Al principio veíamos el dibujo animado como didáctica. Con el tiempo nos fuimos desprendiendo de ese lastre que nos obligaba a tener siempre que explicar algo, y se comenzaron a hacer cosas diversas. En el caso de Elpidio Valdés, el objetivo era, de forma humorística, contar la Guerra de Independencia, con una enseñanza detrás”.
Es curioso comprobar que Elpidio Valdés, con todo y su enorme popularidad actual fuera y dentro de Cuba, vino al mundo como personaje secundario en la historieta de samuráis Kashibashi. Además, la historia del valiente y simpático mambí implicó para su creador decenas de horas investigando en archivos sobre las Guerras de Independencia, el vestuario de la época, los tiempos y espacios del siglo XIX cubano.
Padrón reconoce la influencia, en sus inicios, de varios dibujantes españoles de los años 50: Peñarroya, Vázquez, Conti, y de un excelente animador y dibujante catalán que vivía en La Habana que lo tomó como discípulo, Juan José López, autor de Superlópez. También lo influyeron Ketcham, el de Daniel el Travieso. El 1974 fue que nación el primer animado de Elpidio Valdés, el célebre insurrecto, con casi siete minutos, titulado Una aventura de Elpidio Valdés. A ese le siguieron varios cortos hasta 1979, cuando se realiza el largometraje de 70 minutos. En 1983 se estrena otro largo, Elpidio Valdés contra dólar y cañón, y dos años después Vampiros en La Habana, considerado internacionalmente un filme de culto. Sobre esta película, Padrón ha dicho: “Cuando la terminé y la vieron los “expertos”, dijeron que no era lo que esperaban de mí, que era muy vernácula, confusa y ruidosa; no se hizo rueda de prensa para anunciarla, ni estreno. En una revista salió una crítica que trataba muy mal a la película… Estuve unos días muy deprimido, hasta que rompió el récord de taquilla (de aquella época) en una semana y la gente la comentaba muy entusiasmada. Me he sentido como Spielberg cuando en Valparaíso me recibieron cientos de estudiantes amantes de la película, o en Puerto Rico, donde se la sabían de memoria, en fin… Es algo muy agradable y estimulante”.
En 1985 en la capital cubana, se inició su colaboración con Quino, el historietista argentino de fama mundial. En 1986 apareció el primer Quinescopio, y le siguieron otros cincuenta y uno, animados con dibujos de Quino. Mafalda, también en movimiento, vio la luz en 1993. Padrón ha recibido las máximas condecoraciones que se otorgan en Cuba a sus mejores artistas: la Orden Félix Varela de Primer Grado, la medida Alejo Carpentier, el premio El Diablo Cojuelo, ocho Premios Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, casi todos sus animados han sido destacados por la crítica”. (Marta Díaz, Joel del Río. Los cien caminos del cine cubano, pp 173, 174)
Filmografía
Una aventura de Elpidio Valdés (1974), de Juan Padrón
Horologium, que quiere decir: reloj (1974), de Juan Padrón
Elpidio Valdés contra el tren militar (1974), de Juan Padrón
La silla (1974), de Juan Padrón
Velocipedia (1974), de Juan Padrón
Mi pañoleta (1974), de Juan Padrón
Aerodinámica (1975), de Juan Padrón
El enanito sucio (1975), de Juan Padrón
El machete (1975), de Juan Padrón
Tabey (1975), de Juan Padrón
Elpidio Valdés contra la policía de Nueva York (1976), de Juan Padrón
Elpidio Valdés asalta el convoy (1976), de Juan Padrón
Clarín mambí (1976), de Juan Padrón
Xip Xerep (1976), de Juan Padrón
Las manos (1976), de Juan Padrón
Cuentos de Abril (1977), de Juan Padrón
Los valientes (1977), de Juan Padrón
Elpidio Valdés encuentra a Palmiche (1977), de Juan Padrón
Elpidio Valdés está rodeado (1977), de Juan Padrón
El sueño de Titi (1978), de Juan Padrón
Elpidio Valdés fuerza la trocha (1978), de Juan Padrón
Elpidio Valdés contra los rayadillos (1978), de Juan Padrón
Elpidio Valdés y el fusil (1979), de Juan Padrón
Elpidio Valdés (1979), de Juan Padrón
La pregunta (1980), de Juan Padrón
Batalla contra el agente Mil-80 (1980), de Juan Padrón
Elpidio Valdés contra la cañonera (1980), de Juan Padrón
Filminuto No. 1 (1980), de Juan Padrón
Filminuto No. 2 (1980), de Juan Padrón
N’vula (1981), de Juan Padrón
¡Viva papi! (1982), de Juan Padrón
Celedonio (1983), de Juan Padrón
Elpidio Valdés contra dólar y cañón (1983), de Juan Padrón
Vampiros en La Habana (1985), de Juan Padrón
Quinoscopio 1 (1985), de Juan Padrón
Quinoscopio 2 (1986), de Juan Padrón
Quinoscopio 3 (1987), de Juan Padrón
Quinoscopio 4 (1987), de Juan Padrón
Quinoscopio 5 (1987), de Juan Padrón
Quinoscopio 6 (1987), de Juan Padrón
Kolia (1987), de Juan Padrón
Elpidio Valdés en campaña de verano (1988), de Juan Padrón
Elpidio Valdés ataca Jutía Dulce (1988), de Juan Padrón
Elpidio Valdés ¡¡capturado!! (1988), de Juan Padrón
Elpidio Valdés contra el 5to. de Cazadores (1988), de Juan Padrón
Filminuto No. 15 (1988), de Juan Padrón
Filminuto No. 16 (1988), de Juan Padrón
Filminuto No. 17 (1988), de Juan Padrón
Filminuto No. 18 (1988), de Juan Padrón
Elpidio Valdés y la abuelita de Weyler (1989), de Juan Padrón
Filminuto No. 19 (1989), de Juan Padrón
Elpidio Valdés y Palmiche contra los lanceros (1989), de Juan Padrón
La fiesta de los hongos (1990), de Juan Padrón
Filminuto No. 20 (1990), de Juan Padrón
Filminuto No. 21 (1990), de Juan Padrón
Filminuto No. 22 (1990), de Juan Padrón
Elpidio Valdés se casa (1991), de Juan Padrón
Elpidio Valdés conoce a Fito (1992), de Juan Padrón
Elpidio Valdés y los inventores (1992), de Juan Padrón
Mafalda (1994), de Juan Padrón
Contra el águila y el león (1996), de Juan Padrón
Más vampiros en La Habana (2003), de Juan Padrón
Nikita chama boom (2010), de Juan Padrón
Xip Zérep contra los vampiros lácteos (2015), de Juan Padrón
Documentales sobre su obra
Eso habría que verlo, compay (1998), de Ian Padrón
Fuentes
Dossier sobre el cine de Juan Padrón en Rialta
Los cien caminos del cine cubano, de Marta Díaz y Joel del Río
Producciones del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (1959- 2004), de María Eulalia Douglas, Sara Vega e Ivo Sarría
