País: Cuba
Género: Ficción
Formato: 35 mm
Tiempo: 16’
Color: Blanco y negro
Producción: Enrique Díaz Quesada
Dirección: Enrique Díaz Quesada
Fotografía: Enrique Díaz Quesada
Edición: Enrique Díaz Quesada
Reparto: Ramón Bofill, Alejandro Garrido
Comentario
“El año 1910 significó una sucesión de importantes acontecimientos en el ambiente cinematográfico cubano. Uno de ellos fue que Enrique Díaz Quesada, en una verdadera fiebre por filmar, llevó a la pantalla Criminal por obcecación. El cineasta utilizó personal del elenco de la compañía de Esperanza Iris que actuaba en el Teatro Albisu, entre otros, Ramón Bofill y Alejandro Garrido. La cinta, parte de una serie que nunca fui concluida, tenía una longitud de mil quinientos pies y su estreno ocurrió en el cine Montecarlo el 26 de marzo de 1910.
La trama: un pobre diablo llamado Lucas (Bofill), que transita por las principales calles para solicitar trabajo en los mejores establecimientos, es arrojado por su aspecto desaseado y su indumentaria, este es el personaje protagónico. Desesperado por no encontrar empleo, se dirige a las obras del alcantarillado de la Plaza de Armas. Allí tiene la suerte de conocer a un alma caritativa que le da su dirección y le recomienda a una mueblería y relojería en calidad de criado. La suerte comienza a serle propicia a Lucas: una vez colocado en esa residencia, tiene la fortuna de tropezar con un viejo amigo de la infancia (Garrido), quien lo protege, le compra ropa y le da algún dinero. Pero cierto día, Lucas, que ha ingerido demasiado vino en una cena a la cual fue invitado por su protector, en estado de embriaguez comete faltas y desatinos por los cuales es requerido. El estallido de su cólera lo arrastra a un acto criminal: con un cuchillo de la mesa le corta el cuello al amigo y bienhechor que cae muerto” (Arturo Agramonte, Luciano Castillo)
Fuente
Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Cronología del cine cubano I. Ediciones ICAIC, 2011, p 104
María Eulalia Douglas. Catálogo del cine cubano 1897- 1960. Ediciones ICAIC, 2008, p 35
