(n. Camagüey, 29 de abril de 1964). Miembro del Cine Club Charles Chaplin
Filmografía
¿Y el futuro? (1983), de Raúl González, Mario Jiménez (Animación, Dirección, Guión, Dibujos)
El obeso (1984), de Raúl González, Mario Jiménez, Víctor Peix, Wilfredo Pérez (Animación, Dirección, Guión, Dibujos)
Pollito y Patito (1984), de Raúl González, Mario Jiménez (Animación, Dirección, Guión, Dibujos)
Seré el campeón (1985), de Mario Jiménez (Animación, Guión, Animador)
CUESTIONARIO
Pregunta: ¿Cuándo se incorpora al cine club Charles Chaplin?
Respuesta: Aproximadamente en el año 80 cuando el cine club se reunía en lo que hoy es El Colonial. En ese tiempo era la Casa de Cultura Ignacio Agramonte. Yo tenía 16 años y era estudiante del Pre de la Vigía Ana Betancourt, hoy es la escuela Josué País, en la Avenida de los Mártires, esquina Tomás Betancourt.
Pregunta: ¿Qué actividades desempeñaba?
Respuesta: No me incliné mucho por la actuación y el uso de la cámara. A veces hacía de relleno y aguantaba las luces. En lo que más trabajé fue en la realización de dibujos animados junto a Mario Jiménez y Rolando Montejo. Rolando se incorporó al cine club por embullo de Mario, y hacía cualquier tarea, pero el más activo era Mario. La animación era manual tomando como referencia un libro soviético que se llama Cuentos y estampas. Por allí Mario realizó Pollito y patito. Las filmaciones duraban una semana, o quince días. Durante las clases íbamos compilando materiales y en las vacaciones las realizábamos con más tiempo.
Hubo un dibujo animado que se reveló en Estados Unidos a través de una tía de Mario. Esto fue cuando en el gobierno de James Carter se abrió la posibilidad de los viajes de la comunidad cubana en el exterior.
Pregunta: ¿Qué limitaciones enfrentaban apara realizar sus películas?
Respuesta: Teníamos muchos proyectos e ideas, pero no se podían materializar por las dificultades de la cámara Quarz, soviética, de 8mm. El procedimiento era a partir del rollo de 16 mm, se viraba y se picaba. La cámara Quarz 2 alteraba el resultado si no se tenía el suficiente adiestramiento. Juego de muerte, fue una película en la que era el protagonista y no llegó a concluirse por problemas con este tipo de cámara.
Las películas se enrollaban en carretes hechos por nosotros mismos, con el centro de cartón y madera, los cuales a veces tenían dificultad y se trababan y de cinta magnetofónica, que se ajustaba perfectamente.
Pregunta: ¿Qué eran los diapofonogramas?
Respuesta: No gustaban mucho; a Mario sí. Era una modalidad a través de las diapositivas porque había un auge de la fotografía en esos años. Se establecía previamente un orden lógico que expresara una idea, a partir de un tema, es decir un guión. Se retrataba en blanco y negro y a color. Se revelaban, se cortaban y se montaban en marcos que vendían en Foto Casablanca y Foto Praga. Primeramente, antes que las vendieran se utilizaban diapositivas recuperadas, a las que había que quitarles las fotos originales.
Pregunta: ¿Cómo hacían el revelado de las fotos y de las películas?
Respuesta: Para el revelado, primero eran llevadas a El Pincel, en la calle República, luego Víctor Peix enseñó a Mario el proceso y por nuestros propios medios adquiríamos los productos químicos necesarios. También revelaba un señor (no recuerdo el nombre) que le gustaba experimentar con el “viraje a sepia”. Esto consistía en modificar, a partir de una mezcla de sustancias, el color de la foto para que se viera en vez de blanco y negro en amarillo y lograr el efecto de algo viejo, del pasado, para rememorar.
Fuente
Dayli Martínez Vernon. Cine Club Charles Chaplin: pionero del cine aficionado en Camagüey (1979–1992). Tesis presentada para optar por el título de Máster en Cultura Latinoamericana.
