Son… o no son (1980)

Ficción ICAIC

País: Cuba

Género: Ficción

Formato: 35 mm

Tiempo: 84’

Color: Color

Productora: ICAIC

Producción: Guillermo García

Dirección: Julio García-Espinosa

Guión: Julio García-Espinosa

Fotografía: Jorge Haydú

Música: Leo Brouwer

Edición: Justo Vega

Sonido: Ricardo Istueta

Dirección de arte: Luis Lacosta

Reparto: Enrique Arredondo, Leonor Borrero, Centurión, Wilfredo Fernández, Daisy Granados, Carlos Moctezuma, Eslinda Núñez, José Manuel Litico Rodríguez (Litico Rodríguez), Carlos Ruiz de la Tejera, Alberto Alonso, Sonia Calero, Leo Brouwer, José Antonio González, Cuerpo de Baile del Cabaret Tropicana, Orquesta Chappotín, Miguelito Cuní


Sinopsis

Crítica de la banalización de la cultura de masas y la deformación de las culturas nacionales.


Declaraciones del director Julio García-Espinosa

Se suele decir: “la película no es muy buena, pero es moderna, está muy bien hecha”. Para no poca gente, la definición de modernidad es un filme, casi siempre tiene como punto de referencia a la publicidad. Si una película les recuerda la fotografía, el ritmo, la edición de la publicidad, piensan enseguida que se trata de una película moderna. Sin embargo, el elemento clave para definir la modernidad de un filme, es el guión, es decir, la proposición dramatúrgica que éste nos hace. En mi película Son o no son me propuse hacer el filme más feo del mundo. Quiero decir que me propuse eliminar las fascinaciones habituales: intriga de suspense, primacía de la imagen, virtuosismo de la puesta en escena, actores seductores, bella fotografía, etc. Se trataba de sostener el filme únicamente con la propuesta dramatúrgica. Propuesta que se plantea destruir el núcleo central de la dramaturgia tradicional o aristotélica. Era y es un filme experimental. Desde Aventuras de Juan Quin Quin para acá, no me ha interesado hacer otra cosa.

(…)

Son o no son tiene el destino del cine experimental. Genera pasiones tanto a favor como en contra. Lo mismo dentro que fuera del país. Me entristece porque claro que me gustaría que, al menos, todo el mundo la respetara como un proyecto serio y no por un afán exhibicionista, de experimentalismo barato o por incapacidad de hacer cine con una historia coherente, que, por cierto, ya yo había demostrado que podía hacer.

Son o no son puede decirse que fue un momento en que sentí, en carne propia, la falta de armonía en el mundo, en mi propia realidad, y la necesidad, por lo tanto, de rechazar un cine de estructura armónica. Fue también el momento en que sentí la necesidad de hacer un cine feo. Es decir, un cine sin los atractivos habituales de la fotografía, los actores, la puesta en escena, etc. Un cine que se opusiera a la belleza como enmascaramiento de la fealdad de la vida. Tal y como sucedió en su momento en la plástica. Un cine, en fin, cuya única seducción estuviera en la propuesta dramatúrgica. Un filme que, en alguna medida, pudiera recordar La chiva, esa famosa escultura de Picasso hecha con puros retazos de cacharrería.

Una propuesta que en lugar de inventar una realidad, hiciera un montaje con pedazos de la realidad existente. Que borrara fronteras entre lo culto y lo popular, el buen gusto y el mal gusto, el material poético y el prosaico, entre los géneros, ect. También entre la realidad y la ficción, cuestión esta que traté de exacerbar en El plano. La forma, como siempre, conceptuando el contenido.

Porque la historia de Son o no son es sencilla: un ensayo, sin maquillaje, en Tropicana, para, a través de éste, reflexionar sobre los medios y la cultura popular en general


Bibliografía

Alfredo Guevara. Revolución es lucidez. Ediciones ICAIC, La Habana ’98, p 463.

Gabriel. Son o no son. Periódico Juventud Rebelde 1 Jun’77, p 3 (Comentario sobre el rodaje)

Frank Padrón Nodarse. Poética excavación de uno mismo. Revolución y Cultura Nro. 2/3 -99, p 15 (Entrevista con el realizador)

José Rivero García. Los motivos son o no son. El Caimán Barbudi; ago ’80, p 12

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