(n. La Habana, 9 de noviembre de 1933; m. La Habana, 25 de julio de 2022). Director de fotografía, que obtuvo en el año 2016 el Premio Nacional de Cine que se entrega en Cuba. Antes de ingresar al ICAIC en 1960 había trabajado como luminotécnico en centros nocturnos y televisión. Sus inicios en el ICAIC se vinculan a esa actividad de luminotécnico, pero muy pronto se convierte en el principal camarógrafo del Noticiero ICAIC Latinoamericano y colaborador permanente de su director Santiago Álvarez.
Filmografía
Cuba en el VIII Festival (1963), de Roberto Fandiño
Cuba 2 de enero (1965), de Santiago Álvarez
La técnica de la victoria (1965), de Harry Tanner
Premio al trabajo (1965), de José A. Sarol
Cerro Pelado (1966), de Santiago Álvarez
Hanoi, martes 13 (1967), de Santiago Álvarez
La guerra olvidada (1967), de Santiago Álvarez
79 primaveras (1969), de Santiago Álvarez
Despegue a las 18:00 (1969), de Santiago Álvarez
El sueño del Pongo (1970), de Santiago Álvarez
Escuela en el campo (1970), de Jorge Fraga
Once x cero (1970), de Santiago Álvarez
Piedra sobre piedra (1970), de Santiago Álvarez
Tercer Mundo, Tercera Guerra Mundial (1970), de Julio García-Espinosa, Miguel Torres, Roberto Fernández Retamar
Yanapanawacuna (1970), de Santiago Álvarez
¿Cómo, por qué y para qué se asesina a un general? (1971), de Santiago Álvarez
De América soy hijo… y a ella me debo… (1972), de Santiago Álvarez
No tenemos derecho a esperar (1972), de Rogelio París
… y el cielo fue tomado por asalto (1973), de Santiago Álvarez
Panamá… un reportaje especial sobre la reunión del Consejo de Seguridad (1973), de Pastor Vega
60 minutos con el Primer Mundial de Boxeo Amateur (1974), de Santiago Álvarez
Los cuatro puentes (1974), de Santiago Álvarez
Abril de Vietnam en el año del gato (1975), de Santiago Álvarez
El primer delegado (1975), de Santiago Álvarez
Azul marino (1976), de Luis Felipe Bernaza
El sol no se puede tapar con un dedo (1976), de Santiago Álvarez
El tiempo es el viento (1976), de Santiago Álvarez
La fuerza del pueblo (1976), de Miguel Torres
Los dragones de Ha-Long (1976), de Santiago Álvarez
Luanda ya no es de San Pablo (1976), de Santiago Álvarez
El octubre de todos (1977), de Santiago Álvarez
Festival Nacional de la Juventud y los Estudiantes (1977), de Rolando Díaz
La sexta parte del mundo (1977), de varios directores
Mi hermano Fidel (1977), de Santiago Álvarez
Momentos del Cardín (1977), de Rolando Díaz
… Y la noche se hizo arcoíris (1978), de Santiago Álvarez
La trucha (1978), de Luis Costales
Sobre el problema fronterizo entre Kampuchea y Vietnam (1978), de Santiago Álvarez
¡Tengo fe en ti! (1979), de Santiago Álvarez
El desafío (1979), de Santiago Álvarez
El gran salto al vacío (1979), de Santiago Álvarez
La cumbre que nos une (1979), de Santiago Álvarez
4,000 niños (1980), de Fernando Pérez
Belice (1980), de Idelfonso Ramos
La guerra necesaria (1980), de Santiago Álvarez
26 es también 19 (1981), de Santiago Álvarez
A galope sobre la historia (1981), de Santiago Álvarez
A Camilo (1981), de Luis Felipe Bernaza
Comenzó a retumbar el Momotombo (1981), de Santiago Álvarez
La importancia universal del hueco (1981), de Santiago Álvarez
No van lejos los de alante… Si los de atrás corren bien (1981), de Rolando Díaz
Pequeño homenaje (1981), de Rebeca Chávez
Tiempo libre a la roca (1981), de Santiago Álvarez
Tu gigantesco paso de millones (1981), de Rolando Díaz
Operación Abril del Caribe (1982), de Santiago Álvarez, Lázaro Buría
Biografía de un carnaval (1983), de Santiago Álvarez
Las campanas también pueden doblar mañana (1983), de Santiago Álvarez
Los refugiados de la Cueva del Muerto (1983), de Santiago Álvarez
Crónica de la dignidad (1984), de Lázaro Buría
El soñador del Kremlin (1984), de Santiago Álvarez
Por primera vez elecciones libres (1984), de Santiago Álvarez
La soledad de los dioses (1985), de Santiago Álvarez
Reencuentro (1985), de Santiago Álvarez
Taller de la vida (1985), de Santiago Álvarez
Aires de renovación en el Meridiano 37 (1986), de Santiago Álvarez
Encuentro en la línea del frente (1986), de Héctor Veitía
Las antípodas de la victoria (1986), de Santiago Álvarez
Brascuba (1987), de Orlando Senna, Santiago Álvarez
Historia de una plaza (1989), de Santiago Álvarez
¡…1999…? (1988), de Santiago Álvarez
Desafío al imperio (1988), de Santiago Álvarez
Signos de los nuevos tiempos (1988), de Santiago Álvarez
Crónica informal desde Caracas (1989), de Daniel Díaz Torres
El sol que no descansa ni olvida (1989), de Santiago Álvarez
Cultura, raíces e identidad (1990), de Lázaro Buría
El Malecón (1990), de Miriam Talavera
La Habana no aguanta más (1990), de José Padrón
Nietos y abuelos (1990), de Jorge Luis Sánchez
Olfato mutilado (1990), de Irene López Kuchilán
¿Perdedores? (1991), de Santiago Álvarez, Francisco Puñal
¿Quién no se ha tropezado con un tema tabú? (1991), de Vivian Argilagos
Breviario de una visita (1991), de Santiago Álvarez
La huella que queda (1991), de Vivian Argilagos
Los dioses del futuro (1991), de Lázaro Buría
Don café (El néctar negro de los dioses blancos) (1992), de Octavio Cortázar
Viaje a la semilla (1993), de Melchor Casals
Silencio, se filma Fresa y chocolate (1994), de Rebeca Chávez
Concierto Mayor (1997), de Santiago Álvarez, Ismael Perdomo
Concierto por la vida (1997), de Santiago Álvarez, Ismael Perdomo
Barroca (1997), de Lourdes de los Santos
Historia en África (1997), de Rebeca Chávez
Fiat Lux (1997), de Lourdes de los Santos
Sigo empeñado en decir… (1997), de Jorge Aguirre
Cosas de la vida, amigo (1999), de Ismael Perdomo
Identidad (1999), de Lourdes de los Santos
Para bailar La Habana (1999), de Santiago Álvarez, Ismael Perdomo
Que suene la timba (1999), de Santiago Álvarez, Ismael Perdomo
Richard and Friends (1999), de Ismael Perdomo
Estado de gracia (2000), de Lourdes de los Santos
Puerto Príncipe mío (2000), de Rigoberto López
Razón de ser (2000), de Lourdes de los Santos
7BH (2001), de Lourdes de los Santos, Waldo Ramírez
Cabaret (2001), de Ismael Perdomo
No me voy a defender (2001), de Ismael Perdomo
Yo soy el cimarrón (2001), de Ismael Perdomo
De mi alma recuerdos (2002), de Lourdes de los Santos
Sara González (2003), de Lourdes de los Santos
Del Río, Zaida (2004), de Lourdes de los Santos
Entrevista a John Saxe (2004) (Videoteca Contracorriente)
Entrevista a Ricardo Alarcón de Quesada (2004) (Videoteca Contracorriente)
Gladys Marín (2004) (Videoteca Contracorriente)
Entrevista a Ignacio Ramonet (2005) (Videoteca Contracorriente)
Entrevista a Samir Amin (2005) (Videoteca Contracorriente)
Querido papá (2006), de Sergio Núñez
Servando en tres tiempos (2006), de Lourdes de los Santos
Entrevista a Tom Hayden (2007) (Videoteca Contracorriente)
La Historia va a ser contada de nuevo (2007), de Andrés Ortega
Nosotros, Kangamba (2009), de Andrés Ortega
Ambrosio Fornet (2010) (Videoteca Contracorriente)
Manuel Pérez (I, II, III) (2010) (Videoteca Contracorriente)
Memoria cubana (2010), de Alice de Andrade, Iván Nápoles
Rogelio Martínez Furé (2010) (Videoteca Contracorriente)
Beatriz Maggi (2011) (Videoteca Contracorriente)
Daniel Chavarría (2011) (Videoteca Contracorriente)
Fernando Pérez (2011) (Videoteca Contracorriente)
Manuel Monereo (2011) (Videoteca Contracorriente)
Nancy Morejón (2011) (Videoteca Contracorriente)
Pablo Armando Fernández (2011) (Videoteca Contracorriente)
Raúl Suárez (2011) (Videoteca Contracorriente)
Maestra (2011), de Catherine Murphy
Carmen Castillo (2012) (Videoteca Contracorriente)
Eduardo Galeano (2012) (Videoteca Contracorriente)
Jacques Perrin y François Sarano (2012) (Videoteca Contracorriente)
Lisandro Pérez (2012) (Videoteca Contracorriente)
Copa y espada (2012), de Lourdes de los Santos
Luis Valdéz (2012) (Videoteca Contracorriente)
Monseñor Carlos Manuel de Céspedes (2012) (Videoteca Contracorriente)
Natalie Semon Davis e Ibrahima Thioub (2012) (Videoteca Contracorriente)
Orlando Senna (2012) (Videoteca Contracorriente)
Arnold Antonin (I, II) (2013) (Videoteca Contracorriente)
Viaje al país que ya no existe (2014), de Isabel Santos
Últimos días de una casa (2015), de Lourdes de los Santos

ELOGIO DE LA CINEASTA LOURDES DE LOS SANTOS A IVÁN NÁPOLES EN LA ENTREGA DEL PREMIO NACIONAL DE CINE 2016
¡Cuánto puede decirse de un hombre con el nombre de Iván Nápoles!
Recordar que muy temprano se encuentra en Cine Revista con Titón y otros cineastas, eso lo marca para siempre, y en 1960 ya está en las filas del ICAIC naciente.
Si el crítico Amir Labaki habla de Santiago Álvarez como el ojo de la Revolución, por su cine urgente, entonces hay que decir y reconocer a Iván Nápoles como el hacedor de imágenes que le han dado la vuelta al mundo.
No puedo menos que recordar en “Hanoi, martes 13″ la mirada intensa de un niño vietnamita bajo la tapa de un refugio antiaéreo. O en “79 primaveras” los pies casi descalzos de un Ho Chi Minh caminando con el peso de una guerra necesaria en su espalda. O de las bicicletas en una ciudad devastada…
Excepcional corresponsal de guerra supo sentir y reflejar para el mundo lo terrible de ella.
¿Cómo olvidar esa cámara en mano que registra para siempre en “Mi hermano Fidel” la conversación emotiva de Salustiano, cuando le cuenta a Fidel cómo conoció a Martí?
O la fotografía atrevida en “Estado de gracia” de Silvio el trovador en la Sierra Maestra.
Su indudable talento le permite hacer magia con la cámara en mano y el paso de la tecnología del 35 mm al digital ni le asusta. Multiplica su creatividad, mostrando en todos los trabajos su impronta.
Su currículum consta de más de ciento treinta documentales y una ficción. Está presente de una forma u otra en más de mil ediciones del mítico Noticiero ICAIC.
Son tantos los momentos que recordamos gracias al pulso de Iván: ese saber atrapar el momento justo.
Aunque no lo parezca por su timidez ante las cámaras, Iván es un gran conversador y escuchándolo entras de lleno en miles de vivencias, riesgos, aventuras, de sus experiencias junto a Santiago.
Me considero privilegiada por haber dado mis primeros pasos en la realización junto a él y, sobre todo, en la complicidad que se da en cada proyecto que hacemos y que seguiremos haciendo juntos. Porque como dice Iván: “Todavía hay mucho que dar.”
Santiago Álvarez dijo: “El documentalista es quien tiene un pie en la tierra bien enraizado y el otro en una nube para soñar e imaginar mundos mejores.”
Ese es Iván Nápoles.
Muchas gracias.

EL HOMBRE DE LA CÁMARA: PREMIO NACIONAL DE CINE 2016
Hasta hace poco, la lectura canónica del cine cubano depositaba casi toda la responsabilidad de la creación en el director. Así, Titón, García-Espinosa, Santiago Álvarez, Solás, entre otros, serían los demiurgos que iluminaron con sus ideas a quienes trabajaron en función de sus indicaciones. Esta manera trasnochada de ver el proceso creador apenas reparaba en las contribuciones de aquellos que, encargándose de lo que otras veces he llamado “oficios invisibles”, posibilitaban el sentido último de lo que el espectador vería finalmente en pantalla.
Por eso la entrega del Premio Nacional de Cine al director de fotografía Iván Nápoles (La Habana, 9 de noviembre de 1933- La Habana, 25 de julio de 2022 ) viene a ser otro capítulo importante de esa nueva Historia del cine cubano que ya se viene escribiendo, donde el reconocimiento a la labor de estos artistas que casi siempre trabajaron a las órdenes de nuestros grandes “autores”, implica una relectura radical de lo que ha sido el proceso creativo del audiovisual en Cuba.
En esta nueva lectura, si se quisiera entender la esencia de un fenómeno como lo fue el Noticiero ICAIC, no se podría explicar a partir de la figura única de Santiago Álvarez, por genial que fuera (y lo fue) su liderazgo, en tanto, como resaltaría el propio Santiago:
“Para todo este trabajo, fue muy importante la labor desempeñada por camarógrafos, sonidistas, editores, mesa de animación, todos excelentes profesionales: Iván Nápoles, Dervis Pastor Espinosa, Raúl Pérez Ureta, Arturo Agramonte, Julio Simoneau, Jerónimo Labrada, Jorge Pucheux, Pepín Rodríguez, Tuto, Rosalía, Miriam Talavera, Norma Torrado, Idalberto Gálvez, Gloria Argüelles, Julia Yip, en fin todos aquellos sin los cuales la labor del noticiero habría sido imposible”.
En el blog Cine cubano, la pupila insomne ya se han mencionado varios ejemplos de esas contribuciones pasadas por alto por la crítica tradicional: recuérdese la secuencia del Sergio de Memorias del subdesarrollo desintegrándose en la pantalla, gracias a la pericia de Jorge Pucheux en la truca, o las fotos quemadas del linchamiento del negro en Now, exclusividad del ingenio de Pepín Rodríguez.
En el caso de Iván Nápoles, supongo que la persona encargada de hacer el elogio en la ceremonia de entrega del premio, no podrá evitar hablar de su paso por el Noticiero ICAIC. Aunque increíblemente su voz falta en ese libro esencial sobre el tema que es “El Noticiero ICAIC y sus voces”, de la investigadora Mayra Álvarez Díaz, su nombre, sin embargo, es probablemente tan citado como el de Santiago Álvarez, y ello nos puede dar la medida de la influencia ejercida sobre sus compañeros.
Lo curioso es que Iván Nápoles no llegó al Noticiero como responsable de una cámara. Julio Simoneau lo evoca en sus inicios del siguiente modo:
“Iván Nápoles era el luminotécnico de Cine-Revista, y entra con nosotros como luminotécnico del Noticiero ICAIC. Tuvimos que convencerlo de que cogiera la cámara, porque él insistía en que era luminotécnico, y uno le decía: «Oye, coge la cámara, que hay otros compañeros que vienen detrás, que van a filmar, y tú tienes experiencia». Es así como Iván empieza: «Bueno, déjame ver», decía; porque Iván es una persona muy simpática, pero tiene sus características; después demostró que era muy buen camarógrafo. En el ICAIC, era la mano derecha de Santiago Álvarez; pero en un principio fue como te digo; o sea, entra como luminotécnico y unos meses después aprende con nosotros la cámara y empieza a filmar”.
Si siguiéramos con los enfoques tradicionales, pensaríamos que con Iván Nápoles estamos en presencia de otro ejemplo de genio creador que nace con un don divino. Sin embargo, como ha quedado demostrado, el talento y la creatividad se cultivan en el tiempo, y tiene mucho que ver con la capacidad que ostentan los individuos para aprender de los otros. Dicho de otra manera, esa maestría para retratar en el momento justo, apelando a la improvisación (que sería la marca de identidad en el estilo de Nápoles) se apoya en un aprendizaje consciente de lo que el cine como lenguaje y arte ha aportado previamente, según puede deducirse de esta confesión de Pepe Riera, otro gran director de fotografía del cine cubano:
“De los camarógrafos del ICAIC, en los primeros puestos está un personaje como Iván Nápoles, con una gran historia y filmografía dentro del Noticiero. A veces no medimos qué es él para el cine. Considero que, entre todos los camarógrafos, es el que más películas veía. En el ciclo de cine español, o la semana de la cinematografía italiana, Iván Nápoles era de las personas que siempre estaban en los primeros puestos, y también cuando se hacían los cine-debates”.
Porque no se trata solamente de tener una cámara en la mano. Si falta la sensibilidad del ojo, el cual obligatoriamente tiene que ser educado, mucho más en una época como la nuestra, tan saturada de imágenes de todo tipo, sencillamente se filmará para el olvido. Supongo que en algo de esto estaba pensando Daniel Díaz Torres cuando afirmara: “De aquí a treinta años van a existir muchas dificultades para encontrar buenas imágenes como las que filmaban Iván Nápoles, Raúl Pérez Ureta, y otros camarógrafos, en las que había un reflejo de realidad, pero con una sensibilidad artística”.
No ha sido el noticiero, desde luego, el único terreno donde Nápoles ha demostrado su maestría, y allí nos quedan esas obras documentales filmadas en Viet Nam bajo las órdenes de Santiago Álvarez, con los títulos de Hanoi, Martes 13 (1967), 79 Primaveras (1967) y Abril de Viet Nam en el año del gato (1975). Por fortuna, con Viaje al país que ya no existe (2014), Isabel Santos se encargó de registrar para la memoria histórica el reencuentro del artista con la ciudad que con tanto dolor retratara a finales de los sesenta.
Termino este breve homenaje con una anécdota de ese excelente profesor de cine e inmejorable narrador oral que es Mario Piedra, hablando de sus experiencias con Iván Nápoles, cuando fungía como redactor de notas del Noticiero ICAIC. Es una anécdota hermosa que nos revela las sutilezas que acompañan al acto creativo cuando está presente la complicidad intelectual. Dice Mario Piedra:
“Voy a filmar con Iván Nápoles a la Habana Vieja. Yo lo «dirigía», porque necesitábamos fragmentos de la arquitectura del siglo XVIII y XIX, así que me era útil ser graduado de Historia del Arte. De pronto, Iván giró la cámara 180 grados y empezó a filmar. Yo miré en esa dirección y, francamente, no vi nada. Después, en la moviola, vi los rushes. Bueno, «mis» planos estaban bien, pero en el plano de Iván estaba la Habana Vieja entera, con todo su espíritu. Ese es el talento”.
Nota: Todas las citas han sido extraídas del libro “El Noticiero ICAIC y sus voces”, de Mayra Álvarez Díaz. Ediciones La Memoria. Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 2012.
Fuentes
Entrada conformada por María Caridad Cumaná para el Diccionario del cine iberoamericano. España, Portugal, América. Sociedad General de Autores y Editores, España, 2009
Iván Nápoles, Premio Nacional de Cine (Blog Cine cubano, la pupila insomne)
Elogio de Lourdes Santos a Iván Nápoles en la entrega del Premio Nacional de Cine (Blog El Cine es cortar)
El hombre de la cámara: Premio Nacional de Cine 2016, por Juan Antonio García Borrero (Progreso Semanal)

